jueves, 13 de diciembre de 2007

Ejem ejem... literatura lúdica impúdica presenta:

Ejem ejem... en realidad he decidido meter en esta época de ausencia de musas uno que otro escritirijillo que me publicaron hace algún tiempo. Por qué, pues en realidad no sé, igual por puras ganas, faltaba más. En fin, con ustedes el primer documento del baúl de mis recuerdos.
FUMANDO ESPERO
Ahora me he impuesto la siguiente regla de vida:
No fumar mientras duermo,
no dejar de fumar mientras estoy despierto,
y no fumar más de un solo tabaco a la vez.
Mark Twain
Fumando espero, al hombre que yo quiero, dice (y dice bien), Sarita Montiel vestida de pecado en presentaciones musicales de antaño. Pienso en uno. Pienso en dos, pienso en tres... ¿Realmente cuántas adicciones podríamos darnos el lujo de tener? Me levanto de la silla, por alguna parte dejé el diccionario... Caramba, yo lo vi hace algunos días, cuando hice limpieza... ¡Claro, está donde dos patas debían sostener mi sillón! Ups... Tendré que buscar en línea. Bien, según El Diccionario Ideológico de la lengua, el término adicción quiere decir “Afición desmesurada a algo”. Entonces, me confieso adicta a Internet, a las groserías, a la Mágnum con almendras, al Boing de mango, al café y sí, definitivamente, al cigarro. Podría decir sexo, pero llevo en castidad obligatoria un plazo del que me niego a confesar en este espacio. Así que, después de todo, cada quien puede tener el vicio que le plazca, si a fin de cuentas, lo que no te mata te engorda, y lo que te engorda, carajo, también te mata.
Me gusta fumar cuando estoy sola, triste, contenta, equis. Cuando tomo un café, una limonada, un refresco. En medio de una charla, luego de comer, mientras escribo, durante una fiesta, en velorios, antes de dormir y después de hacer el amor. Cada bocanada tóxica es asumida por todo mi maltrecho cuerpecillo con placer un tanto insano y pecaminoso, pero qué diablos, pura satisfacción.
La opinión sobre si es o no bueno está muy por demás de explicar aquí: Me sobran los motivos. Lo verdaderamente importante es que sí, lo confieso, el cigarro tiene un don que desconozco pero que me es sublime, no me deja ir, me tiene presa, atrapada. Y que no me quiero escapar.
No todavía.
A fin de cuentas, ya lo dijo la Montiel: Fumar es un placer.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Desayuno continental (Qué bonito es lo bonito, chingao!)


Veamos, veamos... Citando a don Amado Nervo, quiero escribir pero me sale espuma... Con qué empezamos? Bueno, pues esta semana ha sido como surrealista, atípica, linda, tranquila, extraña...


Despierto o mejor dicho, abro los ojos como a eso de las once. Quiero decir, si me dormí a las cinco de la mañana no está tan mal. Un café para iniciar la mañana, porque simplemente no concibo la vida sin café, un cuernito rico riquísimo y a navegar en el limbo del día. Ah sí, mi gata se dio a la fuga. Viridiana es un animalito ojete, caguengue pero que ya se ganó un lugar en la minúscula familia que habita mi casa y pues la extrañamos. Hay quien dice que se largó con su noviogato y un día de estos regresará, eso sí, para convertirme en abuela. Sigamos con la esperanza.


La casa de Albanta va que vuela para convertirse en el refugio mexicano de Santa Claus: arbolitos con esferas por aquí, luces por allá, flores de nochebuena en todos los rincones, muñecos navideños, chale. No, en realidad sólo un año me sentí Grinch y no quise poner pero ni un foquito, ahora, ya reconciliada con la vida, me gusta la idea de hacerle a la Seles una burbuja llena de magia para que sepa alguna vez, que si ser adulto es un asunto medio difícil, el recuerdo de su niñez la hará continuar enmedio de cualquier tempestad. Así que desde hace siete años Santa, Los Reyes, el ratón de los dientes y todos los seres fantásticos en los que yo también un día creí se aparecen constantemente por aquí.


Ah claro, de lo más importante que habría que comentar: un mes de estar con el Pechocho!!! Wow (bueno, GUAU, como decimos nosotros) ha sido como soñar y soñar y seguir soñando. En la madrugada hablamos de un montón de cosas si bien no difíciles por lo menos sí un poquitín densas, y en verdad me dio como el pretexto perfecto para admirarlo y desde luego quererlo mucho, muchísimo más.


Ya decía yo que algo me hace falta, voy por un cigarro.


Listo. Bueno, pues continuemos. Tampoco es que quiera hacer una lista interminable de todo lo que ha pasado en el año, porque este me dio millones de cosas, cierto que me quitó otras pero a mí me parece que con el propósito de conservar un equilibrio. Quiero decir, mi mejor amigo salió del hospital por fin, está junto a mí, mi mejor amiga devastada por la muerte de quien fue el amor de su vida pero sigue, y eso es ya de por sí una oportunidad para que un buen día logre creer que hay vida después de la vida, aún cuando no sea la propia.


¿Y Albanta? Pues rodeada de la gente que ama, cobijada por lo que es y lo que quiere, siguiendo la palabra como único recurso para respirar. Aprendiendo sin detenerse y no pocas veces descansando al filo de la luna, soñando a ojos abiertos y ya purificada después de la crucifixión.


(A lo lejos, suena Fobia: Transformaremos mundos, inventaremos mares que cruzar, si nos perdemos nada pasará... Ahora lo entiendo, amar es liberar... Eres sangre tibia y yo me siento vivo... Ah, qué retechula canción).


Bueno, ha llegado la hora chacualona en que tengo que correr para meterme a bañar, arreglarme o por lo menos hacer el intento y por supuesto, salir corriendo a la oficina.


Y Pechocho de mi corazón, parafraseando a los Maná (ni pex, de vez en cuando me da por invocar a quien no me gusta): Bendita sea tu luz. Te quiero.

Los poeta huevos...

Pos es que me gusta reírme de vez en cuando!!!

jueves, 6 de diciembre de 2007

Papapapaletas!!!




Pocas veces disfruto de las paletas. Raro, porque me encanta saborearlas, pero de repente me entra una desesperación marca yomiyomiyomi y entonces las muerdo rápido, rápido, para llegar al centro y descubrir que el chicle es el engaño más ruin de la alimentación: se mastica y se mastica pero ni llena, ni protege de la caries como anuncian los comerciales, ni le cambia a uno el sabor de cebolla, café o cigarro.


Hoy me mandaron a pagar la tarjeta de mi jefe. Me cae que sólo de una gasta en un mes lo que yo gano en dos años. Pero bueno, no importa. Compré una paleta picosita con capas y capas y más capas de dulces de colores que disfruté en el pejebús. Escuchaba Aguas de marzo con Ellis Regina, tarareaba y masticaba, masticaba y tarareaba. La luna no se asomaba pero el frío es rico. Diciembre es un mes que siempre valdrá la pena para cerrar con broche de oro aún cuando el año haya sido escabroso. Qué más da, si se tiene aún la fe de enero.


Por qué traigo a colación los dulces, se preguntarán mis dos lectores consentidos de la vida y del amor, no lo sé. Es jueves de Júpiter, son las veintitrés horas con dieciséis minuticos y mi pechocho no aparece por ninguna parte. Bueno, para él es temprano, su ausencia empieza a hacerse más notoria cuando pasan de las doce de la noche y nada que inicia sesión o marca al celular. Yo estoy viendo un capítulo repetido de Grey's y no tengo ni puta idea de cómo quedaron los PUMAS en el fútbol. Aunque a mí no me encanta ver un partido, en realidad. Pero el orgullo es el orgullo y deseo con tutti mi corazón que mi equipo azul y oro ganen... A ver, vamos a checar el resultado... Veamos, veamos...


Pues marcador final, 0-0. Chale.


Bueno, equis con mi comentario. A ver cómo pinta el domingo.


Resulta que el pechocho ha venido a visitarme y ni un saludito mentador me ha puesto, ¿creerán? Es genial su voz. Tiene un tono así como los chocolates que venden en Sanborn's en forma de tortuga que tiene nueces enterísimas y están cubiertos, evidentemente, por chocolate pero semi amargo, así, riquísimo. Y luego sus ojitos, ¿no? Una cosa bonita, como gomita de azúcar con sabor anís. Ah, qué cosa tan chida.


Sí, no necesitan decirme: soy una cursi cuando me gusta alguien así. Así, quiero decir, como tenía mucho que no me sentía... ¿Cómo se llama cuando no se puede dejar de sonreír, cuando se disfrutan los sueños, los desvelos, las palabras, los silencios, el cielo y la tierra y toda criatura viva que antes no tenía el encanto de ahora? Ah sí: felicidad.


lunes, 3 de diciembre de 2007

Nostalgia ochentera pintada de azul... (Primera parte)







Y aquí pongo la primera parte de este compendio de la música que me vio crecer (aunque no mucho, sólo mido 1.54 cm) Pero lo importante es que de puro gusto he decidido iniciar con las doñas Flans, grupo que en 1985 iniciaron su carrera y la fueron a estrellar a principios de siglo adivinen con qué... exacto: con un reencuentro. Anyway.
Seeeeeeeee, sé que esta canción es magistralmente interpretada por Luz Casal (¿así se escribe? Hoy amanecí media pendeja), pero pues también me gusta con estas ex muñequitas de pastel chantilloso.

domingo, 2 de diciembre de 2007

La hora del amigo presenta...




Y ya que andamos tragando camote... Ah no, de cursis... Pos este video de Los Rodríguez que es genial, maravilloso, soberbio, en pocas palabras, PECHOCHO!!!

Pechocho!!! (Y postre para dos)


En realidad sé que son un montón de cosas de las que tengo que hablar. Podría empezar, como ejemplo, partiendo del hecho de que ya tengo 30 años. Que llegó mi cumpleaños y se fue probablemente dejándome más enseñanzas de las que ahora alcanzo a percibir, pero que seguramente iré descubriendo como diría Machado; golpe a golpe, verso a verso.


Llega el día de mi cumpleaños y me sorprende no diría yo que enamorada, porque eso ya de por sí es todo un pretexto para apestar la situación. Pongámoslo de esta manera: esperanzada.


Descubrí que puedo soñar, subir, bajar, correr y seguir sintiendo porque de eso estamos hechos, pura vida.


Mientras tanto, prometí al pechocho unas letras y ahora, cumpliendo tres semanas de saberlo, vengo aquí a saldar deudas. Así que a mis dos lectores consentidos, pido permiso porque me voy a aventar una carta con destinatario, faltaba más.


A quien corresponda (que Pechocho, sabemos que te corresponde a ti):


Es vibrar, esperar, caminar, probar, besar, acariciar, soñar. Compartir por gusto y quererte porque es más que inevitable. Son las mariposas en el estómago. Escuchar tu voz y descubrir que detrás de ella escondes un ser maravilloso, con luz, magia, sueños, colores, formas, y todos los etcéteras que falten.
Es agradecerte por la primera llamada, las dos canciones, las risas, los juegos, suspiros, enojos, mensajes, abrazos. Has convertido las madrugadas en un asunto de dos.
Te quiero mucho, en todas sus formas y de todos los modos.
Soy una empalagosa. Ash.
En fin, mejor sigamos escribiendo porque ya me puse más chípil. Ok, continuemos con lo que sigue y sigue y sigue.
Eres maravilloso, corazón de sololoy!!!

jueves, 15 de noviembre de 2007

Oda a la estupidez (¿Viste güe?)





Para mis dos lectores del alma, este post que no resistí la tentación de poner. Me cae tanto no se le perdona que maneje peda, como su discurso foxiano ("¿Contra qué chocaste?" Pregunta la reportera. "Psss con un carrooooo", responde la niña más allá del mal y del bien). Chale, como verán a continuación, la lógica no es lo suyo...
(O sea ¿no? Entiéndeme güe!!!)

miércoles, 7 de noviembre de 2007

GIS (Y ensalada rusa como entrada)


Habrán de disculparme pero hoy francamente no ha sido mi día. Decidí de puro necia que soy, que tenía dos opciones, la primera, tomarme una buena dosis de Rivotril y tirarme en mi cama muy en calidad de ballena que espera la llegada de Green Peace, o bien, rememorar viejos tiempos y vamos, que eso fue lo que decidí hacer.

Así que hasta aquí, esta noche de frío marca ojete, que llegué relativamente temprano de la oficina, he llamado a uno que otro recuerdo para descubrir que después de todo, hay que sacar la colcha de retazos de la memoria y cobijarnos un poquito para estos tiempos en que el invierno amenaza pero con todo y uno debe guarecerse de la desolación.
Conocí a GIS a los dieciséis años. Vamos, que GIS no es su nombre pero sí sus iniciales, y no se trata de quemarlo entre el público inteligente y conocedor. Traía la Jornada bajo el brazo y una mirada más bien tirándole a lo perdida, como quien no sabe qué chingados hacía en una escuela de niñas. Lo miré y supe inmediatamente que ese hombre, de quedarse más de cinco minutos delante mío, cambiaría mi vida.
No me equivoqué.
Treinta minutos después, se presentó en la clase como el nuevo maestro de Lectura y Redacción. Él tenía treinta y cuatro años, dos hijos, diez años de casado y una esposa que para aumentar el dramatismo de mi adolescencia, era la hija de nuestra directora, mejor conocida en el bajo mundo del alumnado como la Pasita.
Cuando dijo su nombre completo nosotros pensamos que había estornudado. Pero no, resultó que su abuelo era de origen ruso. Ahí debí imaginarme que mi vida amorosa iba a estar compuesta por puro corazón internacional, porque ha habido de todo, como en botica: españoles, cubanos, libaneses y hasta un japonés noporausentemenospresenteenmisafanesporrecordar.
Lo primero que le llamó la atención de mí, según me dijo años después y ya harto de tanta insistencia, fue mi tendencia a dramatizar las cosas y ponerle el toque exacto de sarcasmo para que cualquier historia contada de mis labios o mi pluma tuviera una mezcla exótica entre Las Tragedias de Esquilo y una mala novela (¿pues cuál es buena?) de Corín Tellado. Así que a fin de cuentas el acuerdo fue tácito aunque no muy implícito: yo no jodería su vida pidiéndole cosas que él no pretendía arriesgar, y a cambio él me proporcionaría hojas y hojas para redactar las noches desoladas en las que yo, una puberta virginal y tirándole a la ñoñez, soñaría por el puro gusto de saber que ya no podía entender mi respiración si no era desde la tinta y el papel. Bueno, ahora es desde una computadora pero es porque ya me modernicé.
En la escuela yo tenía muchas amigas, a las que nombré como si de logia secreta se tratara, Chimoltrufias: Érika Susana, Érika a secas, Chester, Letty, Michelle, Mónica, Rosalinda, la Ozono (que le puse así porque cada vez tenía el hoyo más grande. Disculpen mi peladez pero la susodicha en cuestión tenía una moral... digamos... bastante negociable). Bueno, pues que mis niñas se divirtieron con mi historia de una manera casi conmovedora. Se sentían parte de la última novela de Televisa.
GIS y yo pasamos un año mirándonos, escribiéndonos notas en los trabajos escolares, saliendo a tomar un café en grupo, hasta que tocó el turno de que saliera de esa escuela infame, porque ya le iba a emigrar a la UNAM. Durante más de tres años las cosas no cambiaron demasiado. El romanticismo pendejo en su máximo esplendor y las ganas de nunca irme de ese shalalalalá que la vida me brindaba. No, no le hacía daño a nadie: entre nosotros no había nada que no fuera pura ilusión.
En mi época ceceachera le presenté a mis amigas, así que un buen día en que festejábamos mi cumpleaños número 20, tuvieron a bien hacerme un guateque sorpresa en casa de la Chispina. Y bien, pues GIS se dio tiempo para ir a felicitarme, para bailar conmigo una rola de Bronco (Dios, hasta dónde fui capaz...), y por si esto no me bastara, al acompañarlo a tomar su taxi, me dio un beso. El que había estado esperando más de tres años.
Por supuesto que aquí no pondré toda la historia. Para hacerlo, tendría que describir todo lo que el pobre hombre tuvo que pasar a mi lado. Con dieciséis años, mi vida se sincronizaba casi perfectamente en hacerle panchos, escribirle cartas, mandarlo al carajo, llorar por su amor y mentarle la madre. Lo normal en una niña de dieciséis, ¿no les parece?
Después entré a la Universidad, en Filosofía y Letras. Evidentemente, mi vida dio un giro bastante radicalón que ya se venía como gestando desde mi paso por el CCH Azcapotzalco. Lo mío lo mío, era aprender, saborear un libro como si estuviera hambrienta de la palabra, absorber cada gota que mis maestros me mostraron como manzana de la tentación, sucumbir ante la maravilla de la literatura y decidir con alevosía perderme en el manantial de los escritores hispánicos. Además de darme un tacote de ojo con los niños tan encabronadamente guapos que había en mi salón, todo hay que decirlo.
Entonces, como canción arjonera, se nos murió el amor, le faltó fiebre de frío, se nos cayó de la cama cuando lo empujó el hastío... Y bueno, pues al principio tuve que echarme por ejemplo, salir con él muy, pero muy, pero MUY de vez en cuando, ir a tomar un café sentados básicamente en la última mesa del último rincón de algún restaurante para que no nos cacharan, y si esto fuera poco, soportarle los celos otélicos y el hecho de que yo ya empezaba a fumar emulando una chimenea de fábrica y eso a él, mis dos lectores adorados, era algo que básicamente le cagaba.
Y nuestra seudo relación realmente no iba para ningún lado. Quiero decir, ¿con veinte años yo iba a pretender pasarme la vida esperando que el don de treinta y siete decidiera que lo suyo era vivir a mi lado? Eso por una parte, pero fundamentalmente creo que ninguno de los dos planeaba hacer algo más que estar juntos cuando se nos diera la gana. Apareció en mi vida el buen Dogie, nos enamoramos como jóvenes extasiados (bueno, éramos jóvenes extasiados) y hubo de cortar lo que teníamos.
Pero no se piense que las cosas quedaron ahí. No señor. Me llamó por teléfono cuando supo que tuve a mi hija, cuando sabía que yo era feliz y me asumía como una mujer realizada, cuando las cosas con mi mareado empezaron a fallar, cuando me enteré de su infidelidad y cuando decidimos separarnos. Y un día apareció.
Tomamos un café en casa. Recordamos aquellos días en los que nos queríamos harto y hablamos sobre su autor favorito, Óscar Wilde, sus regalos que me dio en toda la historia en común (que sólo fueron dos, un cassette de Sabina y una pluma), juramos que siempre nos uniría aquél fragmento de El principito donde la zorra (que no era la Ozono) le pidió que lo domesticara, y nos despedimos con un abrazo muy, muy fuerte y muy, muy largo. Porque sabíamos quizá, que realmente esta era la verdadera despedida.
O quizá no tanto. Después de todo, ahora está aquí, si no de forma corpórea definitivamente sí como una luz bien fuerte que toma mi mano, me dice suavecito y al oído que no debo preocuparme, porque esta sensación de tristeza será algo pasajero y ya vendrá el tiempo en su velo de olvido que amaina todos los dolores, como dice Fernando Delgadillo (al que por cierto se parece un chingo), me da un beso pequeñín y después me ha dejado escribir toooooooda esta historia con la única intención de que yo celebre un pedacito de vida con la palabra.
Y en su honor, esta canción que me hizo llorar durante muchísimo tiempo. Más o menos, de los dieciséis a los veinte, que a esa edad realmente representa toda una vida. Va por ti, GIS!




miércoles, 31 de octubre de 2007

Ton's qué... ¿no me da mi calaverita? (de azúcar)


Ya es miércoles 31 de octubre. Según decía mamá Pita, los niños "entran" a las doce de la noche, es decir dentro de una hora con dieciocho minutos (supongo que los niños ya se acostumbraron al horario de verano). Los grandes, bueno, los adultos, quiero decir, estarán visitándonos a partir de las cero horas del próximo 2 de noviembre.


Como podrán ver mis dos lectores consentidazos... ejem... bueno, mis dos ÚNICOS lectores (uno no puede sentirse famosa porque en esta vida todo se compone de estadísticas, chale), pues no tengo un tema determinado de conversación para esta noche. De entrada, porque quería meter una onda así como de terror, pero lo único que encontré en youtube fue un video de la cantante ecuatoriana Amapolita, y en realidad no es por menospreciar, porque terror sí que se siente al escucharla, ¿no? Pero básicamente no era lo que andaba yo buscando.


Bueno, y pues aquella cosa de la que tantas ganas había hablado... desde Cuba para México... no ha terminado de cuajar. De hecho, no cuajará.


Así duele menos...


A quién trato de engañar, duele un chingo. Pero bueno, como diría mi escritora de cabecera (que soy yo), así es la peste del amor...


Estoy rundida, qué quieren que haga. Me siento chípil, triste, encab... nada, absorta, sentimetal, como dirían los Moderatto...


Ok, cambié mucho los tres últimos párrafos. Es que lo del cubano terminó.


Punto. Finito. Tan tán. Y qué...


Y citando a mi citadísimo Popceransky, "Juro que no vuelves a escuchar mi voz, no importa que estalle todo mi interior, aunque yo no entienda ya esta situación, esta historia acaba porque nunca comenzó...".


Por hoy es todo. Francamente, no estoy de ánimos pa' seguir echando chal.


Adivinaron, yo digo que chale.

martes, 30 de octubre de 2007

Sigo amándote






Para variar, una rola de las que más me duelen de Edgar Oceransky. Aquí está, Fantasma. Que no se diga que sólo te recuerdo cuando los ataques depresivos me achacan...

miércoles, 24 de octubre de 2007

Bebidas!!! (Mojito y margarita)


Ya 26 de octubre. Viernes de venus. Y el recuento del año pues todavía no alcanza a vislumbrarse en lontananza (lontananza me suena como a longaniza, pero es intrascendente). Es que uno, cuando de pronto la vida nos hace presa de movimientos licántropos en el estómago, pues no queda más remedio que aguantar vara y decidirnos entonces para volar sin miramientos.


Incluso, a pesar de conocida fábula sobre Ícaro.


Ok, aterricemos. Estoy enamorada. Muy enamorada. Estúpidamente enamorada, aunque desde luego, no en anteriores niveles de deforestación emocional. No, no. Eso por fortuna ya quedó atrás, como una imagen inhóspita de la que es preferible ni siquiera remembrar.


Entonces llega el Oceransky y empieza con su tarareo pasional a decirme saboreando el son:


"Y él todo lo aclaró
desde que me conoció
'fingiremos que los dos nos queremos'
para pasarla mejor...

Pero mi corazón
aquello no escuchó
y se quedó con él
sin permiso del amor

Que no fue hasta mi tierra
que descubrí que con el cubanito,
se quedó..."
Ah qué retebonita canción. Yo continúo con mis engolosinamientos mientras me doy el chance de seguir y seguir hablando de él. Bueno, no diré exactamente de quién, mi estilo no es precisamente balconear a nadie con nombre y apellido, santo y seña, pelos y señales, Viruta y Capulina... (ok, el último ejemplo estuvo muy requetependejo).


Y pues yo en chinga buscando canciones lindas, que hablen del amor pero no tanto amor, de ilusión pero no demasiada ilusión, de esperanza pero... exacto, ya entendieron mi concepto... no tanta esperanza.


Digamos que sólo la necesaria para sobrellevar la vida y decir que por fin, el sábado, reclamé sentimientos y con los sentidos que me quedan después de tanto Rivotril y Topiramato, he decidido alzar el vuelo y perderme entre sus ojos (ah, qué retebonitos ojos tiene), entre su boca (y con eso de que ni besa bien), entre sus palabras...


Bueno, yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa porque esta tetez de corazón me tiene aniquilada.


Pero también quería tener los pies en la tierra, cómo no, y ustedes ya saben cómo es esto de suspirar y medir el estado emocional por el estómago (a mayor cantidad de mariposas, zancudos y murciélagos en el interior, pos aumenta el índice de peligro, ¿no les parece?).


Entonces escucho (raro) al Edgar Popceransky, que por primera vez viene a instalarse sin dolencia para decirme que se puede creer, qué chingados, si lo que verdaderamente importa es lo que salga de aquí para allá y no tanto si rebota o no... Eso lo veremos con el tiempo.


Te abrí las puertas de mi corazón un día
cuando la magia del destino apareció
mientras el fuego de tu cuerpo me envolvía
con el amor.


Toqué tu mano y descubrí que era el momento
de darte todo lo que siempre quise dar
sobre tus alas me llevaste al firmamento
y pude volar... pude volar

Y nos quedamos juntos acortando la distancia
y pronunciamos miles de te quieros sin hablar
y me dormí en tus brazos sin temor a la nostalgia
pidiendo que la noche no se fuera a terminar

Te abrí las puertas de mi corazón un día
y tu llegada puso paz a mi interior
se transformó la soledad en alegría
y vino el amor... vino el amor

Y nos quedamos juntos acortando la distancia
y pronunciamos miles de te quieros sin hablar
y me dormí en tus brazos sin temor a la nostalgia
pidiendo que la noche no se fuera a terminar
pidiendo que lo nuestro se volviera realidad...



¿Así o más shalalalalá?

Ash!!!

domingo, 14 de octubre de 2007

Semillas de girasol (Nada de lunes rundidor, señores!)

Digo, si no quiero cosas rundidoras pues es evidente que hago mal en escuchar a Edgar Oceransky o al buen Abel Velázquez, pero yo digo que-qué-chingados-le-voy-a-hacer. Así que me fleto rola conocida como La tempestad y nada, que entre mi revolución hormonal y mi estado subyacente de hipófisis mal dimensionada, estoy francamente de la real chingada.
Es que, mis dos lectores queridos, sucede que en el blog de spacelive tengo hartas visitas, pero aquí nomás vengo yo y las moscas. Probablemente sea por eso que aquí, francamente, me siento como en casa. Es decir, si quiero, me puedo echar un eructo y qué y qué, al fin sólo yo voy a saberlo. Pero en spacelive no señor, ahí llevo 12,900 visitantes que eso sí, no dejan un puto comentario de si les pareció cosa amable mis escritos o francamente debería dedicarme a la tapicería, pero pos las casi 13,000 visitas ahí están, llegando solitas como en tropel de búfalos. Y aquí, que desbordo emociones y sentimientos, además de mi conocida sabiduría para francamente hablar del tema de la nada con una pasión absorta, pues... pues... no hay nadie que me lea.
Y qué y qué si ni me importa.
¿En qué estaba? Ah sí, en que me siento más bien de la fregada. En domingo no es nada nuevo, pero caray, ya van cincuenta y un minutos del lunes (y como diría Delgadillo, con sesenta segundotes irán cincuenta y dos...). O sea, mi casa está como si hubiera sido bombardeada, lavé 22 kilos de ropa (es en serio, tenía 22 kilos de ropa sucia, chale), y justo en el momento en que yo creí (oh ilusa de mí) que ya el día se había salvado, estoy tendiendo mi ropa interior en la azotehuela cuando Jorge, mi pequeño vecino incómodo de 18 años de edad se asoma y dice con voz más bien tirándole a la burla: "Veroooooooooooooooo tu tendedero se cayooooooooooó...". Sí, no fue un buen comienzo de semana.
Me queda un solo cigarro. ¿Por qué? Porque no se me dio la gana ir por cigarros a la tiendita de la esquina, yo pensaba que habría más en mi cajetilla de emergencias. Bueno, es claro que la debo renovar, porque la utilizo ya como si fuera del diario.
Ash.
Una de la madrugada. Me vale: hoy no lavo los trastes. Mañana será otro día y entonces el sol, la luna, los arcanos y todas las dimensiones de la constelación me indicarán si primero debo barrer, trapear o lavar los vidrios que ya están bastante cochinones. Por hoy sólo tenía ganas de hacer en este escrito, como bien se dará cuenta el apreciable lector, un departamento de quejas porque... pues porque sí. Punto. Finito. Tan tán.
Ah sí, lo olvidaba. Pitufo Filósofo volvió. Volvimos. Ajá...
¿Notan mi enamoramiento?
Así están las cosas en Albantalandia. Hay días en que uno debería permanecer en coma por el puro gusto de no saberse.
Yo digo que chale!!!

miércoles, 10 de octubre de 2007

Dogie!!! (Y un brindis por los viejos tiempos)

Despatarrando al tiempo
salpicado de nostalgia
Luna busca una virtud
escribiendo en el sillón
carcomiendo una esperanza...
Edgar Ruciles, Cáscara de luna.


Conocí a Dogie hace once años, el día de mi cumpleaños. Sacbé, el colectivo estudiantil donde trabajaba (y me divertía enormemente) me preparó una súper fiesta sorpresa. Ya lo había visto antes: tenía un talento bruto para la guitarra y sabía interpretar de una forma bárbara una canción que me encantaba, creo que se llamaba "Mala vida". Entonces él se formó aproximadamente cinco ocasiones para felicitarme por mis diecinueve primaveras.

Dos años después, el nueve de octubre, nos hicimos novios.

Y si lo traigo a colación (sí, con confites y canelones) no es tampoco para quemarlo entre el apreciable séquito de admiradoras que el joven debe tener. Sino para agradecerle por primera vez públicamente, cinco años de esperanza, sonrisas, sorpresas, llanto moqueador, canciones sabrosas, guateques improvisados, conciertos privados, enseñanzas inconclusas y muchísimos sueños desbordados que hizo junto con esta luna que entonces era una niña bastante crédula con lo relacionado a la felicidad. Ahora sé que si fallamos no fue por culpa ni del desamor ni de la ignominia, sino que simplemente hay quienes no nacieron para estar juntos, como tú y yo.

En este momento en que ya mi vida respira y suspira (sin sollozos, usté tranquilo) pues sí, también te recordé ayer y ya nueve años, ¿no? Como dice Arjona, quién diría...

En todo caso, nuevamente gracias. Por las canciones, los regaños, los engaños, las cosas morrocotudamente campechanas que tuvimos y la distancia. Por nuestra hija, Nicole. Prueba superada, Rosas.

P.D.- Y los planes que te conté siguen, sólo que no me voy a Cuernavaca, nos quedamos en el DeFe.


Y si no han escuchado al buen Ruciles, aquí les dejo el link con la página de este cantautor, porque luego me reclamaba que no le hacía promoción...

http://www.myspace.com/ruciles

miércoles, 19 de septiembre de 2007

No tuvo tiempo... (Réquiem por El profeta del nopal)


(25 diciembre 1950 - 19 de septiembre 1985)

ROCKDRIGO GONZÁLEZ, UN ETERNO POETA DEL NOPAL Y NARRADOR DE HISTORIAS URBANAS

Gibrán Bazán


"Al apagarse las luces e iniciarse el concierto, Rockdrigo González no perdonaba su conocida perorata: “Rockanroles grasientos y rythm qand blues adobados y carnitas poéticas, quesadillas cósmicas y tostadas de conocimiento, por eso, pásele pásele, hay caldos de insensatez del Rockdrigo y los vatos del Qual, atolitos de rolas urbanas y campechanas que pretenden ser, lagañosas y malolientes, netas y condescendientes, piñateras y quemacoquientes, no hay más que aventarse clavados en la campechana cultural”.

Macizo, ingenioso y gandallón conocedor de los misterios de la ciudad de México, muchos recuerdan hoy a Rockdrigo González con la guitarra siempre dispuesta, trepado en alguna azotea y ofreciendo un concierto amenizado con caguamas para los cuates.

Este es un asalto chido/ ¡Saquen las carteras ya!/ ¡Bájense los pantalones!/ Pues los vamos a basculear.../¡Abran ya las cajas fuertes!/ Valores y bienes también!/ ¡Billetes al contado! ¡Cheques al portador!/ ¡Y tarjetas de Banamex!

Los setenta habían terminado y los ochenta recibían aún sus letras con marcada mojigatería. Rockdrigo, aquel rebelde de greña larga, no respetaba ni a su abuelita, “es sumamente igualado con las autoridades y con todas las instituciones”, exclamaban a los cuatro vientos esas estrellitas de peluche amamantadas por la ola comercial y que rockanroleaban con lástima refritos puppy love al estilo de los Osmond o de la anoréxica Karen Carpenter.

Fue en el terremoto de septiembre de 1985, “el día que la tierra se abrió”, cuando Rodrigo González, acurrucado en los brazos de Morfeo, en su viejo departamento de la calle de Bruselas, abandonó, con sólo 35 años a cuestas, la capirucha a la que dedicó con pasión, rabia y humor su poética sorna callejera".

Y una de las más grandes canciones del Profeta del Nopal... ahí les va, raza!!!



No tengo tiempo

Cabalgo sobre sueños innecesarios y rotos

prisionero iluso, de esta selva cotidiana.

Y como hoja seca, que vaga en el viento,
vuelo imaginario, sobre historias de concreto.

Navego en el mar de las cosas exactas,
fui enclavado en momentos de semánticas gastadas.
Y cual si fuera una nube esculpida sobre el cielo,
dibujo insatisfecho mis huellas sobre el invierno.

Ya que yo no tengo tiempo de cambiar mi vida,
la máquina me ha vuelto una sombra borrosa.

Y aunque soy la misma tuerca que han negado tus ojos
sé que aún tengo tiempo para atracar en un puerto.

Camino automático en una alfombra de estatus,
masticando en mi mente las verdades más sabidas.
Y como lobo salvaje que ha perdido su camino,
he llenado mis bolsillos con escombros del destino

Sabes muy bien que manejo implacable mi nave cibernética,
entre aquel laberinto de los planetas muertos.
Y cual si fuera la espuma de un anuncio de cerveza,
Una marca me ha vendido ya la forma de mi cabeza.

Ya que yo no tengo tiempo de cambiar mi vida
La máquina me ha vuelto una sombra borrosa
Y aunque soy la misma tuerca que ha negado tus ojos
sé que aún tengo tiempo para trancar en un puerto.


¡¡¡Te extrañamos, Rockdrigo, te extrañamos!!!


martes, 18 de septiembre de 2007

Cerezas mediterráneas (encima del capuccino)




Y entonces me viene a la mente aquella canción de los Carrión: "Que las cerezas están maduras eso lo sé...".

Chale, si lo que utilizo para recordar las rolas insulsas lo empleara en algo más importante como la física cuántica...

El caso es que este martes ha amanecido con gozo y abrumadora dosis de ser feliz. Ni yo me reconozco. Será que el invierno toca la puerta, que este clima es maravilloso y que yo estoy como Matute el de Don Gato interpretando "Esta canción la canto yo, todo el día...". O será simplemente que he dejado partir la rundidora dosis de nostalgia y ya no pretendo exponerme a los abrumadores rayos UV de la desolación.

El punto es que estamos contentas.

Amanece y es martes. De entrada toca Dr. House en la noche, y ese es un buen motivo para sobrellevar la carga de los días que faltan para el viernes.

Ayer por la noche se dijeron cosas lindas vía telefónica y ese es el pretexto perfecto para esperar el fin de semana con ganas de festejar y brindar por estar vivos.

Escucho a Bebe mientras fumo un cigarro y todavía presiento en mi estómago el mega capuccino rompope que me tomé hace unos minutos.

Nada, que soy insoportable cuando me siento bien.

Estamos contentas. Ash!

lunes, 17 de septiembre de 2007

Anda la osa!!! (De gomita)

Una semana y nada que escribo. No es mi culpa, es que mi computadora viene y va de sus achaques permanentemente leeeeeeeeeeeennnnnnnnnnnnta.

Le cayó un virus el miércoles y no podía iniciar sesión...
Le cayó cerveza el sábado y que me quedo sin teclado...
Le cayó Slim hoy y que me dejan sin internet...

¿Qué ha pasado con mi vida? Se estarán preguntando mis dos lectores en alta estima. Bueno, prácticamente nada y sin embargo un montón. Ahora sí me voy a descoser porque no me da miedo que alguien me lea.

(Lero lero)

Bueno, el pex es que no sé cómo empezar... Ok, ¿alguno de ustedes... (de ustedes dos, quiero decir) han conocido la voz de alguien y se ha sentido estúpidamente enamorado (no hay otra forma de enamoramiento) hacia alguien que los hace reír, pensar, sentir así como vampiros en la hipófisis, dormirse con su nombre entre los labios y despertarse con la sensación de que hoy síquesí, el mundo amaneció un poco más amable?

Su mutis me hace pensar que no. Y lejos de creerme original, me siento más bien ñoña.

Bueno, pues resulta que me está pasando.

¿Ven? Nunca es bueno decir que septiembre es un mes aburrido...

Total que no sé si lo encontré, me encontró o nos dimos de bruces básicamente al mismo tiempo. Y me encanta su sentido de la vida, la forma tan anti romántica en la que mira el destino y sin embargo, que siempre tiene como diría Silvio la palabra precisa y la sonrisa perfecta. Qué les digo, el hombre es sensacional.

Ahora, el pero...

Pero es que se va.

Sí, lo sé, si una relación prometedora no tiene mis niveles acostumbrados de complejidad, me hago a un lado.

¿Por qué no puedo ser una niña normal? Ash...

Bueno, el caso es que mientras dure, puedo asomarme desde mi pequeño respirador a mirar las postales que me ofrece la vida, que dicho sea de paso, no son pocas. Cito algunas nomás por ocio, ya ven cómo soy:

El viernes fui a casa de la Babas a comer un poxolazo y estuvo de AHNOMÁ.

El sábado hubo un buen guateque en casa de desconocida escritora (o sea yo) y para ser la primera pachanga en tres años, estuvo morrocotudamente bien.

Ayer estuve sola, haciendo limpieza (con lo que me encanta) y por primera vez en mucho tiempo no, no señor, no me rundí a pesar de que contra mi voluntad fue domingo (de hecho, fue domingo todo el día).

Y bueno, pues básicamente me la he pasado hablando de él con familiares, amigos, conocidos y dos o tres Testigos de Jehová que pasaron religiosamente a regalarme La Atalaya.

Espero que esta vez no apestemos el asunto, Albanta...

En fin, sólo quería dejar constancia de que sigo viva. Sí, en verdad me siento viva.

martes, 11 de septiembre de 2007

Septiembre 11 (Sin las torres)


Claro que tiene muchos años, pero esta vez sí que vale la pena acompañarnos sin mirones que cabalguen en el recuerdo. Por primera vez, la figura de Pinochet no empañará la conmemoración por la muerte de Salvador Allende.

Y como yo no quiero pasar por alto esta manifestación de enjundiosa presencia, pongo aquí un escrito que hice otro once, pero de diciembre de hace un año: cuando ya el mundo festejaba la muerte del tirano.

Con ustedes, o sea mis dos lectores, el artículo sobre el artículo:

De tiranos y cosas peores...

(TOMADO DEL DIARIO LA JORNADA, 11 DE DICIEMBRE 2006)

Marcos Roitman Rosenmann

La muerte del tirano
Un sabor agridulce queda por encima de la muerte del tirano. No será la justicia quien dicte sentencia frente a uno de los personajes que menos ha merecido el cargo de general en jefe de las fuerzas armadas chilenas y de presidente constitucional gracias a los acuerdos de la transición.

Si hacemos memoria, su fama no es propia, sino ajena. Fue bajo un discurso anticomunista y de fe católica, en medio de la guerra fría, cuando logro concitar en su entorno a miles de bienintencionados e ingenuos cuyas mentes seguían a pies juntillas los esloganes de la propaganda de la derecha política. Muchos de ellos, gobernando Salvador Allende, se unieron a la cruzada de creer que el marxismo era una doctrina comeniños cuyo objetivo era convertir el país en provincia de la Unión Soviética. Ante semejante futuro creían necesaria una respuesta. El prototipo de golpe de Estado se generalizó tras el triunfo de la revolución cubana. Valga como ejemplo, la publicidad electoral que me tocó vivir siendo niño durante la campaña presidencial de Eduardo Frei Montalva en 1964 y que guardo en el recuerdo. Se trata de un montaje publicitario ­la mentira en política no es nueva­: un cartel, donde guerrilleros fusilan a un sacerdote en cuclillas con una frase sobrepuesta: ¡Chileno, esto ocurre en Cuba, no permitas que suceda en Chile! Tenía nueve años y cuando llegue a casa mi imaginación ya había construido un mundo en Cuba y en Chile. Desde luego no quería otra Cuba. Mi padre, viejo republicano español, escuchó y deshizo el entuerto. Pero el cebo era para haber mordido y tragado todo el anzuelo.

Seis años más tarde, durante el gobierno de la Unidad Popular, comprendí la eficacia de tal mentira. Había calado hasta los huesos en la sociedad chilena. Y además mostraba el camino a seguir en caso de triunfo de los rojos: el alzamiento nacional y el golpe de Estado. La España de progreso del general Francisco Franco daba luz. Caudillo por la gracia de Dios. Esos argumentos se escucharán en Chile durante tres años (1970-1973), obteniendo carta de ciudadanía y verosimilitud, se transforman en opción política. Estaban en boca de mucha gente que lentamente se decantó por la desestabilización. Fue el método para sabotear al gobierno y más tarde justificar el golpe militar, con el apoyo de Estados Unidos. Nixon y Kissinger fueron los interlocutores para los socios criollos, la democracia cristiana, el Partido Nacional y sectores de las fuerzas armadas. Entre ellos buscaron los mecanismos para destruir la ciudadanía republicana y la vía chilena al socialismo.

Tal vez un tercio de la población creyó que Chile sufría el cáncer del comunismo, la injerencia cubana y de un plan destinado a matar a los chilenos contrarios a la Unidad Popular que pasó a llamarse Z. Ante tan negro futuro, faltaba encontrar en las fuerzas armadas los iluminados, los redentores de la patria. La trama civil del golpe se urde sobre bases concretas. Son Patricio Aylwin, Zaldívar, Frei, entre otros, junto a dirigentes del Partido Nacional quienes ponen en contacto a militares por medio de reuniones privadas en sus casas. Los convites de asados, parrilladas y cumpleaños son la excusa. Así se reconocen y organizan el complot: acabar con el gobierno de la Unidad Popular. No existía un nombre. Era indiferente el personaje. La construcción de la identidad de Pinochet es a posteriori. Su protagonismo le obligará a eliminar a sus iguales. Destruir toda prueba que descubra su relato. Por ese motivo asesina a dos generales, Oscar Bonilla y Augusto Lutz, este último jefe de los servicios de inteligencia el 11 de septiembre. Verdaderos artífices de la trama pre golpe. El simplemente sintetiza una opción. Más tarde acabará destituyendo al general Leigh de la junta militar y ejerciendo él mismo como presidente de la junta militar.

Este personaje oscuro, sin ideas propias ni principios éticos, con deseos de grandeza, termina aislado como Hitler en el búnker familiar, presa de sus delirios y vitoreado por unos cuantos cientos de fanáticos. No serán muchos los que sientan su muerte. Los otros, los compañeros de viaje en 1973, los más representativos, los anticomunistas de guerra fría y de los sectores medios lo tildan corrupto y de haberse lucrado durante su mandato. Ser un traidor a sus ideales. Ese tercio de chilenos, que lo apoyaron, lo vitorearon, lo tiran a la cuneta. Ese es el peor castigo al cual Pinochet se enfrentó en vida. Saberse al mismo tiempo instrumento de otros para destruir el orden democrático y no poder terminar como héroe ni siquiera para una derecha que lo desconoce e incluso lo escupe. El general ya atisba su futuro una vez muerto. No habrá funeral de Estado y pasará a la historia en los libros de texto como asesino, responsable de crímenes de lesa humanidad.

Tal vez debería haber sido juzgado y condenado. De esa manera se haría justicia. Pero la estatura de la magistratura y la elite política chilena no estuvo a la altura de sus víctimas y detenidos-desaparecidos, a quienes sigue perteneciendo la dignidad de la lucha por la democracia. Pero vale la pena señalar que con la muerte de Pinochet sigue abierto el juicio por crímenes de lesa humanidad, ya que las responsabilidades de ministros, asesores y funcionarios políticos civiles que participaron en su gobierno los hace cómplices y los compromete directamente con la violación de los derechos humanos. La justicia internacional seguirá sin archivar la causa.

Por último, no podemos olvidar la escasa talla intelectual del finado. Ambición de poder, amor al dinero, el lujo, el derroche y la ostentación. Cualidades que reflejan cobardía y corrupción de carácter que destruyen el mito de heroicidad y patriotismo que con tanto esmero se dedicó a construir para justificar la infamia del 11 de septiembre de 1973. Sin embargo, el descubrimiento de sus cuentas secretas y sus múltiples actos de corrupción demuestran que rompió con la dignidad de militar y el deber de soldado. Era un ejecutor de la doctrina del enemigo interno y un creyente de tres dogmas: la familia, Dios y anticomunismo. Su trabajo consistió en aniquilar el proyecto cultural, la condición humana y la vida, por tanto, en mandar a matar y asesinar. Si su muerte concita un solo día de duelo o las fuerzas armadas lo entierran con honores militares constituirá un oprobio para las víctimas de la tiranía, un desprecio a las instituciones y una señal de que la democracia no funciona en Chile.

N. DE A. (YA SABEN, ¿NO? SIGNIFICA NOTA DE ALBANTA):

"La muerte le ganó a la justicia", dijo Mario Benedetti al referirse sobre la muerte de Pinochet. ¿Cómo se muere un dictador que debe tantas vidas, así, en una cama, rodeado de su familia? Si algún consuelo me queda, es el dictamen que dio su médico a los medios informativos: "Una descomposición aguda cardiaca". Tampoco era nuevo, si tuvo corazón en su vida, me queda clarísimo que se le pudrió desde hace muchos años.

En lo que a esta Albanta pintada de rojo se refiere, por mí, podría morirse tres mil doscientas veces y no alcanzar a pagar cada una de las vidas de hombres y mujeres que fueron torturados hasta que se apagaron sus ojos. Que no sus lamentos, esos se los llevan los tiranos a la tumba.

Mi maestro de seminario de poesía latinoamericana, Hernán Lavín, un maravilloso poeta chileno que interpretaba a Pablo Neruda con esa pasión y credo que sólo tienen los hombres liberados por la palabra y curados por la música, no sólo me enseñó el camino del verso y la prosa como alimento para el alma. No señor, también nos modificó la visión lejana de un país ensangrentado en manos de un traidor que se jactaba de no haber leído jamás ningún libro. Hizo bien: de leerlo, supongo que los cuestionamientos a su forma y su modo hubieran sido inevitables, así que se hubiera ido al infierno desde antes.

Y es que yo digo (y como es mi blog, pues han de perdonar) que no es necesario vivir el momento para sentirnos parte de él. Haber nacido cuatro años después del 11 de septiembre de 1973 no ha modificado mi forma de pensar en relación a lo que Augusto José Ramón Pinochet Ugarte hizo en la historia de América Latina. Y del mundo, porque sigo pensando lo mismo de Mussolini, Hitler, Nerón, Bonaparte y Somoza. Diferentes épocas, pero todos ellos unos hijos de puta.

¿Qué le espera a mi país? No lo sé. Este capítulo de novela política no ha terminado de cuajar. Calderón ha de estar tristísimo: se le fue uno de sus más notables ídolos de cabecera. Caray, apenas a inicio de su mandato. Es una ventaja que entre tanta gente que pierde la memoria rápidamente, hay algunos que no olvidan (mos) fácilmente los errores de la historia para intentar no vivir condenados a repetirla.

Y de nueva cuenta, han de disculpar: sigo sufre y sufre, pero este dolor de justicia me tiene al borde del colapso.

En uno de los artículos del periódico La Jornada, dice que Pinochet "Entró a la historia por la puerta trasera". Yo espero con el corazón en vilo que entre al infierno por la puerta de adelante, abierta de par en par. Y que se lleve a más, de una buena pinche vez. Está más que visto que la justicia a veces no llega. ¿Verdad, Echeverría?

lunes, 10 de septiembre de 2007

De cómo ser romántica ya no resulta tan romántico (Con jugo de naranja)


Los lunes de luna me despierto con nuevos bríos. O quizá sea que son los bríos de siempre pero durante la madrugada tuvieron para bien pulirse y amanecer hechos una monada. Después de todo, el primer día de la semana, por lo menos para mí, no son aquellos domingos rundidores y nauseabundos de los que ya me he cansado de hablar.

Entonces abro La Jornada y ahora sí que me despierto: 22 muertos por un accidente de tráiler en Coahuila (Lolita Ayala dijo 29), segunda vuelta de comicios en Guatemala (a mi Menchú la dejaron en sexto lugar, qué mal pex, le pasó lo que al doctor Simi...), se sacrifican en el presupuesto el desarrollo social y la educación (¿Y cuándo no? me pregunto con sadismo). Total que entre que el chapele (chaparro-pelón-de-lentes) está en India, el Pavarotti yace en su cajotototota y se amplía el uso de la tarjeta para adultos mayores, mi corazón empieza un tumtum tumtum tumtum... y luego nada...

Hace mucho tiempo que me convencí que el romanticismo lo dejaba en las buenas y nobles manos del Arcipestre. Quiero decir, lo mío lo mío es pajarear de un lado para el otro pero sin los espolones más bien ojetes que da el sentirse en conocido estado catatónico de enamoramiento sublunar (me choca cuando mis palabras se leen rimbombantes y no digo nada concreto).

(A un lado de la pantalla, Fito Páez me perturba con Un vestido y un amor: "Te vi, saliste entre la gente a saludar...")

Entonces, pues listo. Involucrarnos sin perder el sentido de la orientación, es decir, finjamos que nos queremos para hacer como que la vida es menos apestosa. Juguemos pues a que estamos acompañados solamente por el gusto de sabernos. Si a fin de cuentas, tiene mucho que el miedo ajeno me pudrió un sueño.

(Y entonces repapalotea en mi mente la rolototota del buen Silvio: "Dicen que se empina y que no alcanza, que sólo ha llegado hasta el dolor; dicen que ha perdido la buena esperanza y se refugia en la piedad de la ilusión...". Después de todo, Silvio es un hombre sabio).

Tomo un café como para despertarme. Ya es justo, si son las ocho de la noche. Aquí en la oficina, mi jefe con mirada sospechosa me nota teclear con gracia y singular alegría. Sonríe orgulloso de su asistente. Inocente, cree que estoy haciendo un informe.

Voy a lanzar un decreto a viva voz a ver qué tanta razón tienen Amira, Walter, mi maestra de reiki y uno que otro pelafustán que opinan que los decretos funcionan:


VOY A SER FELIZ, LE PESE A QUIEN LE PESE...

Y punto final. Sin suspensivos, que de pronto no sirven más que para seguir en estado catatónico de profunda soledad.

(¿Quién dijo que me siento de la chingada?)

domingo, 9 de septiembre de 2007

Si yo muero (Pessoa y rundición dominguera)


Si muero pronto,
Sin poder publicar ningún libro,

Sin ver la cara que tienen mis versos en letras de molde,
Ruego, si se afligen a causa de esto,
Que no se aflijan.
Si ocurre, era lo justo.
Aunque nadie imprima mis versos,
Si fueron bellos, tendrán hermosura.


Y si son bellos, serán publicados:
Las raíces viven soterradas
Pero las flores al aire libre y a la vista.

Así tiene que ser y nadie ha de impedirlo.

Si muero pronto, oigan esto:
No fui sino un niño que jugaba.
Fui idólatra como el sol y el agua,
Una religión que sólo los hombres ignoran.
Fui feliz porque no pedía nada
Ni nada busqué.

Y no encontré nada
Salvo que la palabra explicación no explica nada.
Mi deseo fue estar al sol o bajo la lluvia.
Al sol cuando había sol,
Cuando llovía bajo la lluvia
(Y nunca de otro modo),
Sentir calor y frío y viento

Y no ir más lejos.

Quise una vez, pensé que me amarían.

No me quisieron.
La única razón del desamor:
Así tenía que ser.
Me consolé en el sol y en la lluvia.
Me senté otra vez a la puerta de mi casa.

El campo, al fin de cuentas, no es tan verde
Para los que son amados como para los que no lo son:

Sentir es distraerse.

Ella lo sabe (Abel Velázquez)


Fiel a mi costumbre intento pasarte de largo,
por temor a que mi piel recuerde que murió en tus brazos,
la fe se me escapó contigo,
perdieron rumbo mis zapatos,
y a la deriva a veces lloro
imaginando todo lo que no pasamos.

Y ella lo sabe,
y no dice nada,
ella lo sabe,
que tras de tu recuerdo un día se me fugó el alma.

Ella no hiere como tú,
no exige tiempo como tú,
llegó una noche y se quedó a esperar, el alba.

Ella no actúa como tú,
no finge amor tal como tú,
me mira y sabe que tal vez,
no habrá mañana,
no habrá mañana.

Traté con más pena que gloria de olvidar tu espalda,
pero mi cuerpo en otros brazos
terminaba por trazar tu mapa,
tu nombre me quebró el silencio,
y se escapó de madrugada,
cuando dormido y por error,
le supliqué a la noche que te regresará.

Y ella lo sabe,
y no dice nada,
ella lo sabe,
que tras de tu recuerdo un día se me fugó el alma.

Ella no hiere como tú,
no exige tiempo como tú,
llegó una noche y se quedó a esperar el alba.

Ella no actúa como tú,
no finge amor tal como tú,
me mira y sabe que tal vez
no habrá mañana.

Ella es tan diferente,
tan distante, tan callada,
ella no hiere como tú,
no exige tiempo como tú,
llegó una noche y se quedó a esperar, el alba.

Ella no actúa como tú,
no finge amor tal como tú,
me mira y sabe que tal vez,
no habrá mañana,
no habrá mañana.

Llueve en el silencio ausente de mis desengaños,
porque el olvido no me deja reescribir
la historia fuera de tus brazos.

Y ella lo sabe,
y no dice nada,
ella lo sabe,
que tras de tu recuerdo un día se me fugó el alma.


(N. de A.):
Él lo sabe. Yo lo sé. Creo que el único de los tres que no lo sabe eres tú. ¿A quién le importa?

¡Rayos! Es domingo... (Melón con queso cotagge)


Despierto confiada en que el mal sabor de boca se pasará en cuanto se cumpla la semana (y por si las dudas, corro a lavarme los dientes, quizá el mal sabor va mucho más allá del sentido figurado). Una duda asalta mi pensamiento dominguero: creo que no es normal este calor insoportable en septiembre.

Corro a la compu. Un correo genial, letras con sabor nostalgia y citando a Luis Eduardo Auté, dos o tres segundos de ternura. Hago mentalmente una lista con pendientes y resultan demasiados para ser domingo:

  • Escombrar
  • Lavar ropa
  • Hacer tarea con Seles
  • Checar el libro de Bardo
  • Lavar trastes
  • Ir por las pastillas (estúpidas pastillas)
  • Bajar el concierto de Olga Román.

Las nueve quince de la noche. "Tengo hambre" me dice Selene con la ternura de quien está a punto de comerse su propia pierna. "Yavasmija", le respondo francamente sin ninguna intención de darle de cenar. Ok, hacemos el intento, voy a la tienda, compro queso manchego, jamón, pan Bimbo y jugo de manzana. Con la dieta que tenemos, vamos a terminar como Cartens.

Hay alguien... alguien chido. Pero he aprendido que si quiero que algo se haga realidad, lo más sano es no comentarlo ni por equivocación, porque corro el riesgo de apestar el asunto mucho antes de que pueda llamarse asunto. Pusyaqué, no lo comentaré.

El viernes... el viernes fue un día rico.

Estoy viendo una película bien triste. Ni idea de cómo se llama pero es cursi como ella sola.

Podría pedir perdón por las estupideces escritas. Pero es domingo, y se perdonan mis inconveniencias.

Agréguenle un apodo más: Albamaranta.

Próximo lunes diecisiete, finale alterno de un capítulo más. No se lo pueden perder.

(En la tele, Noah llora porque Allie no sabe quién es. Sufre al ver cómo el amor de su vida no puede recordar cuánto se amaron. Yo opino que se debería sentir dichoso: por lo menos lo que los separó fue la enfermedad y no el miedo).

viernes, 7 de septiembre de 2007

Te echo de menos... (Ángel Ravelo, chamoy pa' sollozar y últimos -espero- síntomas ornitorrincoides)


Sé que ya no tengo ni derecho
a proclamar lo que te extraño,
mi juicio queda invalidado
porque tu ausencia ya no es pecado.


Y sé que estoy obligado a olvidarte
para así cumplir lo acordado
y cada uno por su lado trazar un rumbo,
mas sin embargo hoy...


te echo de menos, aun pasen días,
pasen meses, pasen años,
y aún tengo dudas,
de que algún día quizá logre superarlo.


Te echo de menos, te echo de menos
y me da rabia pensar que todo este anhelo
se pudrirá en el silencio sin cantarlo.


Sé que hicimos bien en su momento
para evitar hacernos daño
y aletargar cualquier maltrago
pero añorarte es tan humano.


Y ya sé que las distancias son mentiras
para zanjar cualquier pasado,
y así enfriar lo inacabado
echando tierra a un fuego escaso hoy


Te echo de menos, aun pasen días,
pasen meses, pasen años...
Te echo de menos cuando de lejos
atisbo nuestros rincones
te echo de menos cuando yo canto
alguna de mis canciones.


Te echo de menos, te echo de menos,
y me da rabia pensar que todo este anhelo
y me da pena que este desconsuelo
se pudrirá en el silencio sin cantarlo.

(N. de A.)
La imagen... es sólo una imagen...

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Noticias desde el exterior (Menú ejecutivo, por favor)

En Netlog llegué a las 300 firmas en mi libro de visitas, en mi spacelive son más, pero esas las describimos después. Como me desperté ociosa (raro), les pondré algunas para que lean cómo se las gastan mis amigos (una cosa muy fina).

Así que con velitas de cumpleaños, ¡felices 300 firmas, Albanta!

Omkara55

Albanta la libertad:

Gracias, gracias y gracias por ser la substancia que alimenta mi alma, por ser una mujer fuerte, inteligente, bella, critica, entregada, justa y solidaria.

La razon de mi ausencia.... fueron las noches sin luna, los dias saturados de realidad, el agotamiento fisico y animico, las regiones deserticas de mi personalidad, el cansancio visual de tanta mierda que mirar en este mundo y la lucha obligada de aprender a vivir sin renunciar a los ideales, contra viento y marea....

Y en este combate es bueno contar con albantas libres, soñadoras y subversivas; amigos lejanos que le piensen a uno, conglomerado de celulas rebeldes...

Tu, Jose Luis, Mathias.. son mi substancia creadora, mi puente entre dos mundos, mi mescalito para el viaje...jajajaja

Con cariño
Hada Verde desempolvandose


Teresa

Mexicana linda, que alegría me da siempre saber de tí, espero que estes bien. Smiley Smiley
Hoy por fín me cambio de casa, me voy de mis madriles del alma, Smiley Smiley
La vida es así, me llevo ilusiónes a donde voy, sueños y esperanzas Smiley Smiley
No tengo teléfono aún allí, no sé cuando podré volver a conectarme, espero que pronto, porque necesito este medio de comunicarme.
Eso sí, en cuantito pueda y recoloque un poco mi casa, mi vida, intentaré ir algún ciber para seguir en contacto.

Mientrás tanto, espero que sigas bien, que alguna vez me mandes esas cosas tan lindas que me dejas, y jaja, no te vas deshacer de mí, porque volveré

Verónica, hoy desde los madriles es mi despedida, el próximo día, será desde el pueblecito de la provincia de Toledo, donde me voy, jaja, si antes era gata, que es como llaman a las nacidas en madrid, ahora seré bola
Smiley Smiley Smiley y hasta pronto, Teresa

Moiseuz:

****PELIGRO*****
estan SECUESTRANDO a las personas
lindas, hermosas e inteligentes

*****Smiley¿DONDE NOS ESCONDEMOS?Smiley*****
jajajaj

Neftaliopochtli:

Primero vas y te pones de quejumbrosa y chipil

Y ahí va el baboso a hacerte caso, me meto a tu página a firmar tus fotos y veo que tienes foto del Alejandro Santiago y mía no

Y todavía te pones al brinco!!!!!!

Claro, como no soy chiapaneco, ni soy güero, ni de ojo claro...

Pero vas a ver, me vas a perder, yo se que no te importa ni te duele, pero me vas a perder y muchas se van a beneficiar con eso

El dulce que yo prefiero
porque Vero es primero
Vero, Vero, Vero.
Vero, Vero, Vero.

Gracias por invitarme a este asunto, está chido, a parte me gusta más porque por aquí si me contestas, no como en el msn jeje


Erikitaberry:

YA PONTE A HACER ALGO DE PROVECHO, NO ES POSIBLE, QUE NADA MAS ESTES SENTADA FRENTE A LA MAQUINA VIENDO HABER A QUIEN FRIEGAS, JAJAJAJAJ AH NO VERDAD, CUIDATE BYE. UN MUNDO NOS VIGILA JEJE


Ainara:

QUERIDA AMIGA, ES TANTO LO QUE YA TE HAN ESCRITO QUE NO VOY A PODER SER DEMASIADA ORIGINAL. SOLO SENTI EL IMPULSO (QUIZAS LA LLUVIA NOS PONE NOSTALGIOSOS) DE DEJARTE UN SALUDO E TU LIBRO

HUMILDE, CORTITO PERO SINCERO.
ESPERO SEGUIR SIEMPRE CONECTADA CON VOS
BESOS
AINARA Smiley Smiley

Albanta (junio 19):

ya llegó Pitufo Filósofo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Smiley Smiley Smiley Smiley Smiley

Copérnico:

Mi azul eres muy buena para escribir y eso me gusta un chigo nadie como tu en el netlog.


saludos

Clandy:

hola amiga!!!!


hace mucho q te debia la visita, estuve estudiando y por suerte hoy rendi y bien!

me encanta tu pagina!!! y todo lo q decis!!

besotes desde Argentina

Clandy-Clarisa

Alquimista:

Albanta dice:
Ah, pues yo festejo el día internacional de no fumar... fumando, es como para hacer algo especial Smiley Smiley



Nooombre no vayan despues a querer festejar el dia del trabajo trabajando, porfa Azul no des ideas niña, ¡ashh por que no puedes ser una niña normal!

Chagolla:

ey, pssst, nicole, no quieres escoger un "papi"...



chale, la pura cabala, digo, cabula...

Vero:

Gracias por tus recientes visitas a mi humilde, vilipendiado y conspicuo perfil, debo agregar que eso de tener un amplio criterio para andar viendo perfiles de todos los géneros, a mi no me resulta "feo", al contrario, pero bueno, hay personajes que no toleran salir de su rol estático y certero.

Esta foto me ha hecho sonreír sin esfuerzo, y es que tu inmutable sala guarda tantos y tantos recuerdos de las noches que pasamos juntos... en compañía de toda la banda Cecehachera, el Tamagotchi y demás fauna bohemia y sempiterna...

Recuerdo que una vez lloré con Gloria en uno de tus sillones, mientras los demás coreaban en francanchela canciones del ídolo de la casa, Silvio...

Y quizá una de las últimas veces que me hice corporeo en tu hogar, cuando las enchiladas de mole fueron el gatillo y nuestro encuentro la bala... ¿mmm?, en fin, Luna Nicole había recuperado la sala con otra clase de fauna, exótica en peluches y plásticos inmortales que encarnan el bestiaro de las niñas.

Sabes que entrelíneas lo que quiero decirte es que te quiero y que agradezco tu presencia más allá de los bytes.

Un abrazo y un beso.

PD: ah si, y a mi también Smiley Smiley , saludos desde las ruinas, un 10+, muy lindo cutis... y tienes unos ojos grandísimos, y son dos, menos mal... je je.


Rageforst:

Now, the nightingale sings to you

And raises up the ante
I put one hand on your round ripe heart
And the other down your panties

Everything is falling, dear
Everything is wrong
It's just history repeating itself
And babe, you turn me on

Estabocaesmía:

me gusta cuando callas porque estas como ausente

aunque para encontrate callada esta cañonnn, Smiley Smiley
que mas te puedo decir, mmmm.
a si, tienes unos ojos muy bonitos preciosa
woww tienes una boquita muy sensual
mi mail es arroba.com me gastaría que me incluyeras como amigo
claro SOLO PARA SER AMIGOS

Atte.
el can original

si, si mi Albanta, este mensaje es para la Viridiana. ahhhh! quien como ella entre tus brazos (ya ves como si es el can original)

por cierto la foto del hombresito azul, de no ser por sus anteojos, juraria que a menudo esta en mi espejo, ese color y esos ojos... tambien le dolera la cabeza?

este mensaje es para la viridiana Smiley Smiley Smiley Smiley


(N. de A.)
¿A poco no son la onda? Bueno, todos los comentarios valen la pena, pero estos tienen historia.