jueves, 11 de septiembre de 2008

Micro poemas...

Excelentes ideas y un agradecimiento a Pepe Grillo, que me enseñó este link y ahora lo pongo a la consideración de mis dos lectores abrumadoramente entrañables...

martes, 9 de septiembre de 2008

Y con dedicatoria...

Y es que digo yo que para que ir hasta Youtube, ¿no te parece?

¿Quién dijo que todo está perdido?


A veces nos cuesta trabajo entender cuál será la consecuencia de tropiezos, trastabilleos, caídas, desgana y rundición. Entendemos por vida el único acto de respirar y nos sabemos presentes únicamente por instinto de conservación. De pronto abrimos los ojos y ahí está, quietecita, mirándonos sin reproche por hacerla esperar, diminuta porque necesita que la alimentemos, la plenitud.


Plenamente capaces, dispuestos, felices.


Y oh sí, mis dos lectores queridos (que espero sigan siendo dos porque ya sólo me ha escrito uno), me empiezo a dar tinta de que he llegado hasta aquí, hoy, martes de Marte, dibujando girasoles a brochazos de puritito gusto. Con sabor a verdad, a complicidad, a luz... A colores.


(A lo lejos, alguien canta: "Sin oraciones quisiera pedir, si hay otras vidas que seas para mí, que no dejes de cuidar nuestro huerto, que la malva crezca como amuleto...". Es el Alejandro Santiago. Llega y se instala junto a mí para decirme que oh sí, hay vida mucho más allá de las canciones desamorescas que estoy acostumbrada a cantar en pose de Paquita la del Barrio)


Qué quieren, hoy amanecí sin pasado. Sólo con el buen sabor en la piel y el alma de saber que valió la pena cada paso para encontrarme con todo y pie enyesado en el punto que me trae hasta aquí. Con la mitad del corazón en un rinconcito de palma, y la otra mitad esperando a la vuelta de la Juan Antonio de la Fuente. Van a decir que si me drogué porque no me entienden un carajo. Perdón, lectores. Hoy quise escribir a puro localismo...


Espero las cerezas!!!

viernes, 5 de septiembre de 2008

The Truth About Cats & Dogs




"Correcto: El rechazo te mata... La desilusión sólo te deja lisiada".
Abby Barnes


No, si yo lo sé, chingao... Para qué tiento al destino diciendo viva la armonía si ya sé que en cuanto pronuncie esas palabras imperdonables me va a caer el chahuistle encima. Todo era felicidad en mi jueves de Júpiter, salí a cafetear cual ya es costumbre con dos de mis amigas, regresamos a una hora decente de la noche y en cuanto entro a casa, muy a pesar de haber tomado sólo café descafeínado... Me llega el fantasma del insomnio tipo no-tengo-inspiración-así-que-no-escribiré-nada-y-en-la-tele-hay-pura-porquería. Ok, entro a MSN. Para mi sorpresa, de mis tantos contactos, ni uno solo conectado. Me relleva.


Después de unas largas, largas horas papando moscas en la web, decido ver qué pendejadas ofrece el canal 615. Y ya me habían hablado de ella: más de cuatro personas me decían que debía ver esa película completa, que era yo y mis inseguridades, que cómo no me llamé Abby, que blablabla... Pero como sigo insistiendo en que mi complejo es el de Bridget Jones, pues no pelaba la movie... Hasta que llegó la hora chacualona en que los astros se alínean para que me dé tinta que oh sí, aparezco que ni pintada en la cinta The truth about cats & dogs: la historia de una locutora que enamora a un tipo por su manera de pensar, por su buen ánimo y su sarcasmo, pero que cada que se mira al espejo entiende que, por lo menos para ella, no se hizo el adjetivo hermosa. Cualquier parecido con mi secreta realidad es mera coincidencia...


Una vez terminada la película, francamente, yo quería volver a verla. No sólo quedé fascinada con la historia, también con el personaje de Janeane Garofalo, que interpreta a la susodicha Abby. Ok, estoy segura que no es la mejor película que he visto y también sé perfectamente que para ustedes, mis dos lectores de sololoy, puede ser más currrrrrrsi que la idea de Fey cantando la rola de Abuelito dime tú de Heidi. Pero me gustó la frase que puse al principio y nomás por eso decidí que sería bueno escribir sobre los perros y los gatos, hombres y mujeres, y el extraño complejo que tengo de Cyrano de Bergerac. El final estuvo del cocol, tampoco me creo el "Y vivieron felices para siempre", especialmente cuando supongo que una estadística bastante considerable de terrícolas preferiría pasar la vida en una isla desierta con una de las tres novias de Hugh Hefner (o con las tres si es posible), a pasarla con, no sé, digamos... Virginia Woolf. Pero no se sientan especiales, oh féminas, que también tienen lo suyo: Un millón de veces estar con Tom Cruise (en versión heterosexual) a pasar el día discutiendo con alguien que tiene pinta de Woody Allen.


Ok, que tampoco se diga que me creo la más pinche fea del mundo (sí me lo creo) ni que he arrastrado hasta aquí mis ganas de autoflagelación tan sólo porque ando menstruando. Sólo intento decir que ahora cuando la web te ofrece un mundo al alcance de tu pantalla, pues eso, que resulta chido ver letras pero a la hora con quince ya pediste mínimo una foto. Ok, ya me perdí, es que amanecí de malas porque no he dormido ni dos horas seguidas.


El caso es que me gustó, el caso es que valió la pena mi desvelo tan sólo por el simple hecho de vomitar todo mi sarcasmo desde mi cama y mirando una historia que no me parece del todo tan ficticia. Salvo el final, que ya aclaré.


Así que como dijera conocido charro mexicano: Con esta me despido por el día de hoy, que promete ser venusino pero para mí sólo es un viernes con la ilusión de que el día se logre pintar aunque sea un poquito de color turquesa.






jueves, 4 de septiembre de 2008

Jueves jupiterianos...

Ok, pues despierto, después de senda noche de pleitos, incertidumbres y palabras emotivas, llena de desvaríos y con un sinsabor del que primero sospeché era porque tenía hambre. Pero no, en realidad, últimamente me ha dado por detenerme (un poco por ganas y un mucho porque ando enyesada), para contemplar todo lo que ha pasado en este año. Porque oh sí, mis dos lectores queridos, a mí me da por hacer el recuento de los daños en estas fechas y no en diciembre, donde ya no queda por hacer más allá de tragarnos uva por uva con la esperanza de que el próximo año sea mejor. Pero yo prefiero septiembre, cuando todavía hay tres meses que rebozan de ganas.

Salir, por ejemplo, con el decreto de que uno puede iluminar cada paso, aunque como yo, de repente los dé medio chuecos y entonces me fracture tres dedos y el hueso del que no recuerdo su nombre. Total, los huesos son como el corazón: con el tiempo y el cuidado preciso, pueden llegar a soldar, aunque necesiten rehabilitarse.

¿Todo este tiempo? Bueno, pues reuniones con mis mejores amigos (como habrán visto en la entrada anterior), llamadas, salidas al doctor y muchos sueños: tanto dormida como despierta. Qué les digo, que ando en la etapa más esplendorosa del ser huano: cuando se está en paz desde el fondo hasta lo exterior y no dependemos de resplandores artificiales. Chin, ya me salió lo ardida. Pero me siento bien.

Y como habrán notado, no hay mucho por decir, por lo menos aquí. Ah, claro, tengo que justificar la rola que subí, ¿cierto? Bueno, pues nada, que la traducción me gusta y aunque Abba ni es mi fuerte ni de mi época (¡Oigan, apenas tengo 30 años!), Meryl Streep me fascina y síquesí, voy a ver la película en cuanto se estrene (y en cuanto pueda caminar sin andadera), para que viva la cursilería.

Tan tán.

Y que suene la anarbanda (Uff, papá)


Y LA BANDÍSIMA PRECIOSA QUE SIEMPRE ME ACOMPAÑA... LOS QUIERO, MÉNDIGOS!!!

miércoles, 27 de agosto de 2008

Non, je ne regrette rien...


Llega el ruiseñor y de puras ganas, quiero poner esta poesía en la garganta de una de mis cantantes favoritas. ¡Un aplauso y que siga la música, Edith Piaf!


Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Ni le bien qu'on m'a fait,
Ni le mal.
Tout ça m'est bien égal!
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien...
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé!
Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu,
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux!
Balayés les amours
Et tous leurs trémolos,
Balayés pour toujours.
Je repars à zéro.
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Ni le bien, qu'on m'a fait,
Ni le mal, tout ça m'est bien égal!
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Car ma vie, car mes joies
Aujourd'hui, ça commence avec toi!

Y sí, pa' los que no le damos al francés, y como diría el vocero de Fox (No por ausente menos presente en mis afanes por recordar), lo que el ruiseñor su majestad Edith Piaf quiso decir fue:


"No, nada de nada"

No, nada de nada.

No, no lamento nada.
Ni el bien que me han hecho,ni el mal.
¡Todo me da igual!
No, nada de nada.
No, no lamento nada.
Eso está pagado, barrido, olvidado.
¡Me importa un bledo el pasado!
Con mis recuerdos hice una fogata.
Mis tristezas,mis placeres, ya no los necesito.
Barridos los amores
y todos sus temores.
Barridos por siempre comienzo de cero.
No, nada de nada.
No, no lamento nada.
Ni el bien que me han hecho, ni el mal.
¡Todo me da igual!
No, nada de nada.
No, no lamento nada.
Porque mi vida, mis alegrías, hoy,
¡todo eso comienza contigo!

Edith Piaf es buena o qué???

martes, 26 de agosto de 2008

A case of you...

Diana Krall, una maravillosa cantante jazzera que llega y me muestra esta rola como si fuese un encargo. Nada, que es sensacional, con un poco de rundición y harto de sentimientos condescendientes.

Just before our love got lost you said

I am as constant as a northern star

And I said, constant in the darkness

Where's that at?

If you want me I'll be in the bar

On the back of a cartoon coaster

In the blue tv screen light

I drew a map of canada

Oh canada

And your face sketched on it twice

Oh you are in my blood like holy wine

Oh and you taste so bitterbut you taste so sweet

Oh I could drink a case of youI could drink a case of you darling

And I would still be on my feet

Oh I'd still be on my feet

Oh I am a lonely painterI live in a box of paints

I'm frightened by the devil

And I'm drawn to those ones

that ain't afraid

I remember that time thatyou told me, you said

Love is touching souls

Surely you touched mine

Cause part of you pours out of me

In these lines from time to time

Oh you are in my blood like holy wine

And you taste so bitter butyou taste so sweet

Oh I could drink a case of you

I could drink a case of you darling

Still I'd be on my feet

And still be on my feet

I met a woman

She had a mouth like yours

She knew your life

She knew your devils and your deeds

And she said

Color go to him, stay with him if you can

Oh but be prepared to bleed

Oh but you are in my bloodyou're my holy wine

Oh and you taste so bitter,bitter and so sweet

Oh I could drink a case of you darling

Still I'd be on my feetI'd still be on my feet

Y pa' los que no le entendieron, ahí está la traducción:

Un caso de usted

Momentos antes que nuestro amor consiguió perderse usted dijo

Soy tan constante como una estrella norteña

Y dije, constante en la oscuridad ¿En dónde está eso?

Si usted me quiere estaré en la barra

En la parte posterior de un práctico de costa de la historieta

En la luz azul de la pantalla de la TV

Dibujé un mapa de Canadá

Oh Canadá

Y su cara bosquejada en ella dos veces

Oh usted está en mi sangre como el vino santo

Oh y usted prueba tan amargo

pero usted prueba tan dulce

Oh podría beber una caja de usted

Podría beber una caja de usted querido

Y todavía estaría en mis pies

Oh todavía estaría en mis pies

Oh soy pintor solo

Vivo en una caja de pinturas

El diablo me asustó

Y me dibujan esos

eso no tiene miedo

Recuerdo esa vez eso

usted me dijo que, usted dijo

El amor está tocando almas

Usted tocó seguramente los míos

La pieza de la causa de usted vierte fuera de mí

En estas líneas de vez en cuando

Oh usted está en mi sangre como el vino santo

Y usted prueba tan amargo pero

usted prueba tan dulce

Oh podría beber una caja de usted

Podría beber una caja de usted querido

Todavía estaría en mis pies

Y todavía esté en mis pies

Encontré a una mujer

Ella tenía una boca como la suya

Ella sabía su vida

Ella sabía sus diablos y sus hechos

Y ella dijo

El color va a él, está con él si usted puede

Oh pero prepárese para sangrar

Oh pero usted esté en mi sangre

usted es mi vino santo

Oh y usted prueba tan amargo,amargo y tan dulce

Oh podría beber una caja de usted querido

Todavía estaría en mis pies

Todavía estaría en mis pies

Entre esperas y esperanzas...


"Nunca es triste la verdad: lo que no tiene es remedio". Dice (y dice bien) Joan Manuel Serrat en conocida canción. Y aún cuando no tengo la menor intención de hacer este escrito persiguiendo o cuestionando el tema de la verdad, que cada quien tiene la suya, muy suyita y si ustedes, mis dos lectores consentidos, no se cuestionan la mía, ¿quién me creo yo para cuestionar la del resto de mortales que deambulan entre la fauna sideral?

Mi realidad se compone, de momento, de una silla de ruedas; producto bastante ingrato de un accidente acaecido hace un mes donde me destrocé, una vez más, el pie izquierdo (¿por qué siempre el izquierdo? Debe ser mi tendencia...). Luego una enfermedad (sí, otra) y después ver cómo amanece sin prisas, sin pausas y como más me gusta: con frío y neblina, pero con todas las ganas de que las nubes se hagan de algodón apachurrable y el sol apenas se muestre sin arrogancia, que ya lo sabemos astro rey. Dicho esto, me doy cuenta que las Mañanitas tienen razón: Ya los pajarillos cantan... Aunque la luna, para ser francos, no se ha ido del todo: como que quiere terminar de ver la función.

Ahora pues, disfruto con lo que tengo. Quizá no lo que quiero, pero en definitiva y de rotunda forma, sí lo que necesito, que para ser francos, se parece mucho.

Amo, por ejemplo, el saber que estoy tranquila y que respiro nítida y suavemente porque aquí se han manifestado cada uno de mis amigos. Que me han colmado de buena vibra, de regalos, de palabras y de amor del bueno como siempre, sin hacer falta que yo esté por el momento detenida en cama o bien corriendo por la vida con esa felicidad que me da sentirme maravillada. Y aclaro que no en el doctorado únetealosoptimistas, sino el deseo ferviente de amanecer un poco más plena, de anochecer un poco más completa. Amo las sonrisas inesperadas de Selene, que me consiente y me encamina a ser mejor porque no podría tener una hija más perfecta: inteligente, testaruda, tierna hasta el empalague y sonriente así haya tormenta.

Amo, también por ejemplo, el brillo en mis ojos cada vez que alguien me dice lo bien que me ha caído la vida. Quizá entonces, medito mientras sonrío, cada circunstancia es la oportunidad única e irrepetible de estallar y recomenzar en cualquier segundo que se nos ocurra. Amo la risa que provoco si digo una estupidez, el llanto al ver una película por dura o cursi que sea, la nostalgia de añorar lo que nunca existió, parafraseando a Sabina. Pero es muy probable que ame, por sobre todas las cosas, la buena fe que le tengo al porvenir. Si espero o no, eso es problema mío. Simplemente no espero en una banca, sentada, tejiendo y destejiendo... Espero desde un lugar muy remoto, lleno de luz, de oscuridad, de entendimiento y también de ignorancia, pero sin detenerme más de la cuenta. Los paisajes los llevo en mi maleta y la idea de continuar es quizá, instinto de supervivencia. A mí me gusta pensar que es porque sí, estoy enmedio de la esperanza para que no se me rompa la piel con el granizo malévolo de la desesperación.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Mi acuse de recibo a tu respuesta...

A quien corresponda, inevitable canción de Abel Velázquez para estos momentos rundidores... Y un poquito de nostalgia sabor chamoy... Ahí te va.

lunes, 11 de agosto de 2008

Y sin sabor


Te parecías tanto a él. Quizá no tenías los ojos de miel que herían y congelaban, pero sí la mirada diáfana de quien encuentra el atardecer antes de descubrir cómo amanece. Hablabas así, como si la palabra te hubiera elegido y entonces ya no sabía si eras más un hipnotista o era yo la que decidía perderse entre cada frase que cobijaba, arriesgaba, aliviaba y por último, mutiló.


Y exactamente no alcanzo a comprender lo que pasó. Igual no se trata de comprender ni de arrancarse noche a noche los instantes para que ya las sábanas se queden quietas y el sueño entre a desdibujarte. Es que eras tan probable, eras tangible, eras a colores. Fuiste.


Sola. Sin cuenta atrás, sin objetivo a la vista. Con neblina y desprotegida para que la tormenta inunde, convenga y limpie certeramente el campo. Expulsándote de mi cosecha y sin permiso de vuelta. Que el derecho de admisión queda absolutamente restringido.


¿Cuál dolor, cuál temor, cuál adiós?

miércoles, 16 de julio de 2008

Construção

Una de las más extraordinarias canciones que he escuchado en manos y labios de Chico Buarque, con sólo una estrofa y la música que cuenta la historia que apareció en una breve nota de un diario en Brasil. Es para darle un toque más a mi rundición, pero con la magia de este gran, gran hombre. Aplausos.

martes, 15 de julio de 2008

Diatriba de amor contra el amor por si alguna vez aparece (O de cómo me robé el inicio del título de un libro de García Márquez)



Aquí hace menos frío que en la calle
hay leña para un fuego,
no mucha pero bueno
un poco de calor no viene mal.

Aquí hay una canción que nos descansa
un hueco para el alma,
sentirse como en casa,
un alto en el camino nada más

Pasa, entra, y siente que hay quien duda como tú
y no se descubre en nada nada
de las cosas que ha escuchado y desespera.
Pasa, entra, y siente que hay quien duda como tú
pero se abraza a lo que tiene
y se levanta con la fuerza que le queda.

Pasa, entra, y siente que hay quien duda como tú
pero no tiene más canción que la que sabe y la cantó
y si no la sabe... tararea.
Pedro Guerra


Se supone que ya había escrito como emulando los manuscritos del Mar Muerto. Por karma o mejor dicho un acto pendejo de mi parte, se me borró tooooodo lo escrito y tómala, que se guarda. Es decir, se guardó esta puta página en blanco. Hoy, que amanecí con la ternura andando (es que sí hice mi ejercicio reiki que consiste en caminar descalza en un parque para estar a tono con la naturaleza. De entrada, una chinga porque llovió durante la noche y como que mucho pasto no había, así que más que caminar fue patinar por el lodo, y en segundo lugar, esperar que no se me infectaran los pies con "la naturaleza" de nuestra jungla asfáltica). Debo reconocer que me ayudó, y mucho. Ayer me dieron la noticia -que para mí ya no es noticia- de que estoy más enferma de lo que los doctores y yo creíamos, pero como soy escrupulosamente necia, estúpidamente terca y encabronadamente jodona, decidí que me iba a sentir bien, con tan buena fortuna que lo conseguí. Llego a clase de reiki, salgo de ahí convencida que no hay pruebas ni castigos sino circunstancias y enseñanzas, le llamo a mi amigo Rulis, mi hermano del alma que no de sangre, y nos quedamos en ver ya muy noche. Una dama no debe estar en el depa nuevo de un caballero durante la noche. Pero como yo no soy una dama, y como Rulis primero deja de leer a Ítalo Calvino antes que intentar seducirme, nos la pasamos hablando y riendo, llorando y creyendo. Mientras yo fumaba él me contaba de Victoria, la mujer que ama.


Ahí se me ocurrió el título de esta entrada. Aunque a decir verdad, no sabía ni puta madre cómo iniciar este escrito. Es como si a un cantautor se le ocurriera primero el título de la canción. Chale.


He dicho te amo desde el alma dos veces. No diré nombres: secreto de profesión. Las dos por convicción y con harto miedo. La primera porque era la primera, y la segunda, evidentemente, porque ya llevaba dos que tres raspones en mi hipotálamo así que mientras él me pedía sin muchas ganas que no lo dijera lo solté y la presión se me bajó mucho más allá de la planta de los pies. Debo decir que valió la pena y que si de algo tengo, o debo estar arrepentida, fue que sin importar los millones de veces que lo dije, nunca fueron suficientes. No en su momento.


Creo que fue en la segunda vez donde descubrí aterrorizada la fobia que me aqueja de amar, de que me rechacen y del abandono. Pero bueno, la única manera de vencer a los monstruos es conocerlos y tuve que hacerles frente. Llevo dos de tres: aprendí a soltar. ¿Enamorada? Uff, me enamoro todos los días y creo que de eso vivo. ¿Querer? Sólo unos cuantos. Muchos menos de los que pueden pensar mis dos lectores consentidísimos. Entendí que querer es un juego donde la única persona que sabe que juega eres tú, que el ser querido puede querer jugar, quizá ni siquiera sabe que está jugando o simplemente no le interesa. Es lo de menos. A mí me llena querer. Ahora viajo sola y aún cuando de vez en cuando la nostalgia me asalta y mi venia inmunda de Bridget Jones llega y se instala plácidamente en mi sillón, decido que me queda mucho por conocer y que cuando al fin llegue quien tenga que llegar, hallará un cuento quizá no tan bien narrado como Sherezada, pero lleno de sorpresas y de esperanzas que lo mantendrá a mi lado hasta que sea tiempo de comprarnos dos mecedoras y de preguntarnos cómo empezó toda esta vaina de reconocernos.


He dicho muchas veces que el amor apesta. Y lo digo con fe de la legalidad del hecho que me trae a esta palabra. Que a veces se da sus lujos y huele bastante bien. No sé cómo será su olor de quien yo ame esta vez. Su sabor, su color, si será como un bosque en día lluvioso, o como el mar con luna menguante, o como una noche citadina donde sales a comer castañas al Zócalo. Yo sólo pido, a diferencia de Oliverio Girondo que exigía que supieran volar, una cosa que se divide en tres: que sea carne, alma, y que sea amor.


¿Cómo saberlo? Supongo que si lo supiera yo no estaría escribiendo estas pendejadas. De momento, me estoy poniendo fomentos de agua con sal por unos hematomas emocionales recién paridos. Nada de cuidado si se toma en cuenta el viejo refrán de "Si te va a tocar aunque te quites, si no te toca, aunque te pongas". Así que puedo decir que en dos días, perfeccioné el buen hábito de soltar, aprendí a esperar sin sentarme a tejer sino decidida a vivir.


De hecho, ni siquiera es una diatriba. Creí al principio que podría ser una verborrea acerca de las relaciones emocionales pero luego me di cuenta que no, que con el permiso de mis dos lectores, me estaba hablando a mí, y al final también a él. Ni a la ofensiva ni a la defensiva. Tal vez juez y parte, víctima jamás, que el complejo Dolores del Río no es para mí.


Así que Amor, con mayúscula inicial porque supongo que tendrás nombre propio y hasta apellidos: Sé que encontrarte es más difícil que la Alquimia y que uno puede ir por la vida en aprendizaje forzoso y hasta con lecciones especiales. Pero despreocúpate, que en mi caso no hay prisa, la puerta está cerrada, pero las ventanas abiertas y creo que sabes dónde está el timbre. Pero si no lo sabes, es bastante visible. Y como dice Pedro Guerra, "...Pasa, entra, no importa lo que fue pero será lo que será y alguna forma encontrarás para pasar por esa puerta...". Un día nos veremos, y ya te contaré cómo me fue.

miércoles, 2 de julio de 2008

Si siguen buscando a quien vuela... (De Oliverio Girondo)


Se miran, se presienten, se desean,

se acarician, se besan, se desnudan,

se respiran, se acuestan, se olfatean,

se penetran, se chupan, se demudan,

se adormecen, se despiertan, se iluminan,

se codician, se palpan, se fascinan,

se mastican, se gustan, se babean,

se confunden, se acoplan, se disgregan,

se aletargan, fallecen, se reintegran,

se distienden, se enarcan, se menean,

se retuercen, se estiran, se caldean,

se estrangulan, se aprietan se estremecen,

se tantean, se juntan, desfallecen,

se repelen, se enervan, se apetecen,

se acometen, se enlazan, se entrechocan,

se agazapan, se apresan, se dislocan,

se perforan, se incrustan, se acribillan,

se remachan, se injertan, se atornillan,

se desmayan, reviven, resplandecen,

se contemplan, se inflaman, se enloquecen,

se derriten, se sueldan, se calcinan,

se desgarran, se muerden, se asesinan,

resucitan, se buscan, se refriegan,

se rehuyen, se evaden, y se entregan.

Y un poco amargadita...

Sí, está visto que no me debí volver fan de Bridget Jones nunca en mi vida. Me vale madres. Con una sobredosis de hoynomepuedolevantar que llevo desde el lunes, y dispensen mis dos adorados lectores pero es que la rundición es mucha, me dispongo a vomitar en donde me sea posible -es decir, aquí- todo el yeyo que me incomoda porque mis amigos ya tienen los problemas suficientes para que yo les llame con mis garrapatas energéticas. Además, una, que hace reiki, toma anti depresivos, va a yoga, meditación y cree en la energía del universo y la luz del mundo, tiene mucho derecho a sentirse de vez en cuando de la chingada.

Treinta años. Casi treinta y uno. Reinventándose cada día con la firme esperanza de que cuando llegue el sueño sea autojustificable la respiración del tiempo que permaneció despierta. Sabe lo que es morir del alma y oh sí, que el cuerpo siga funcionando aunque el corazón sea sólo una parte incómoda que lata sin importancia. De pronto y sin previo aviso, vuelven las mariposas en el estómago (en realidad lo mío son vampiros que se mueven a la velocidad de un colibrí, qué más da). Con fobias irremediables, como embonar en otros labios y que un día sin motivo ni por qué la boca ajena desaparezca y entonces haya que empezar a tejer con un poco de dolor la colcha de retazos los recuerdos para la vejez, que no es otra cosa que el seguro de vida contra la mala memoria: Nada peor que llegar a viejo (a la edad que se tenga) y olvidarnos de todo.

Caminando por el gusto de seguir. Sarcástica, porque es el mejor escudo contra la desilusión, aún cuando la ilusión sea una cosa que me venga guanga. ¿Lo ven? Este es el mejor ejemplo del sarcasmo. Evaporándome de vez en cuando y en todos los estados, menos el sólido que se me complica mucho, quizá porque la seguridad se me complica bastante. ¿Qué chingados tiene que ver Bridget con todo esto? Bueno, de entrada, porque llevo dos días viéndola. Algunas veces he soñado con alguien, es más, tres veces. Tiene cara, de hecho. Y de hecho no lo van a creer, pero diré uno de mis secretos más cursis y más antiguos. Cuando iba en secundaria, soñé una feria, en un pueblo. Yo caminaba rápido, porque una estrella se había caído y había que tomarla enseguida. Pero del otro lado también alguien se acercaba, así que corrí. Y él también. Llegamos los dos juntos. Y la estrella era tan pequeña, pero tan pequeña, que cupo en el dedo índice de la mano izquierda de cada uno. Fue la primera vez que lo pude ver. La segunda vez... Bueno, fue muchos años después, igual que la tercera. Desde entonces, no ha vuelto a aparecer, a pesar de las noches que me he pasado invocándolo y pidiéndole ayuda. No me preocupa no encontrarlo, me aterra la idea de que exista y peor todavía, el hecho de que un día yo logre reconocerlo.

Dirán que estoy drogada. No. De hecho llevo la dosis exacta de Sertralina y Topamax. El Rivotril aún no me toca. Sólo sé que sentirme como me siento es muy humano, que se puede ser infeliz y descansar dos días mitigando el dolor entre tus sábanas para que entonces surjan las palabras y dejes volar las mariposas hasta donde alcance tu imaginación. Así como sé, que puedes ser feliz viendo tres películas mientras tomas chela y haces piojito y luego te vas a dormir aunque no duermas. Tienes planes laborales y aunque no se concreten sabes, porque algo te lo dice, que naciste para eso, que no hay pruebas, sólo circunstancias. Tienes amigos que te aman y ahí están, abrazándote, escribiéndote, sacándote de tu holgazanería. Y el mayor ejemplo de que no hay castigos, simplemente enseñanzas.

Así que ahora, después de este vómito verbal, deseo que cada uno tenga una noche feliz e infeliz, realista y soñadora, sumisa por convicción más independiente por opinión... Ah chingá, ¿quién dijo eso? Ok, simplemente, tengan la noche como mejor les plazca. Pero a fin de cuentas y después de todo, siempre existe la posibilidad de alejarse un poco del cuadro para admirar bien la obra.

Y aunque no me lo pregunten... Sí, tal vez algún día volveré a ver El diario de Bridget Jones. Pero por este año creo que fue suficiente. Como este escrito. Regresaré cuando tenga que regresar... ¡Ah, claro! Un feliz aniversario para el matrimonio Fox Sahagún. ¿No me invitan a su rancho? Digo, para hablar de sus proyectos inconclusos sobre la cultura. Es que ¿saben? lo de la macro biblioteca me tiene un poco inquieta...

martes, 24 de junio de 2008

Y esta va por ti, mata'or!!!


Alguna vez escuché decir una gran frase a mi buena amiga Julia: "Silencio... La tierra ha perdido un árbol" En realidad no sé si era de ella o de alguien reconocido. Qué más da. Y de hecho la apliqué hace exactamente un año, cuando a las cinco cuarenta de la mañana sonó mi teléfono para escuchar la voz de mi mejor amiga, o lo que de ella quedaba, diciéndome que Toño, mi amigo, mi ex jefe, el que me convenció de tener a mi hija, el que me escuchaba cada vez que yo pasaba por una etapa difícil de mi enfermedad porque él tenía la misma, el amante de Sabines, de García Lorca, había muerto después de cuatro días en coma.


Me parece que una parte de Mónica, mi mejor amiga, también murió ese día. Los dos se amaban desde muchos años antes. De esos amores lúcidos, pasionales, que no sabe de dosis sino de excesos. Algunas veces me reprocho con una sonrisa cínica haberle mostrado el camino de Sabina porque jamás lo abandonó: "Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción...".


Decir lo que era José Antonio Martínez García sería agotador. El mejor de los padres, un amigo que daba lo que tenía y jamás temía decir lo que necesitaba. Un hombre con miedos y quizá, el que más chistes me ha contado en toda mi vida. Podríamos estar en desacuerdo con infinidad de cosas (por ejemplo en política) pero las hacía a un lado para tener mejor vista de lo que comulgábamos. Abogado de profesión y torero por convicción. No, nunca fui a verlo torear. La primera vez que me invitó le dije lo que le digo a quien le gusta la fiesta brava: A mí los toros sólo me gustan en bisteces. No volvió a insistir.


Ahora, si mis queridos dos lectores no se molestan, quiero decirle algo a Toño, algo un poco íntimo y aclarar el por qué no estoy allá en donde está su cuerpo.


Toñete:


Mónica va para allá. Quizá debió haber llegado. Creo que le hace mucha falta llorar y también a mí, aunque sabrás que en estos días particularmente te he extrañado mucho. Pero iba con sus amigas y pues... pues no me sentiría muy cómoda. Ya ves cómo soy de mamona. Elegí tu cenicero de Marlboro, una foto vestido de torero y otra donde sales fumando (me costó mucho trabajo encontrar una donde no salieras cerca de un toro, pero al fin saliste y estabas con Gerardo y Toñín, además fumando, que era lo que mejor hacías cada vez que le dábamos al chisme). También me traje la vela de vainilla que te regalé hace como ocho años y que tenías todavía en tu escritorio ¿recuerdas? Incluso, entre tus papeles, habías guardado el mensajito que te puse porque ese día no estabas y te la dejé.


Después de tu partida sólo aguanté unos meses. García & Ortega no volvió a ser lo mismo sin ti. Mi mamá también te extraña, ayer me dijo que tú habías hablado con ella de mí sólo que no me quiso decir qué. El caso es que es raro, porque yo sé que es absolutamente cierto que la gente sólo se va cuando la olvidas. Pero qué hay de añorarte, de necesitar escuchar tu voz para decirme "hija", para enmedio del llanto moqueador salirme con un chiste en el que termine riéndome como imbécil.


Moriste en domingo, como deben morir los toreros. Yo seguí mi rumbo y sí, en verdad, algunas veces he dedicado mucho tiempo a pensarte. Y aquí estás, junto a mi computadora, viendo hacia no sé donde en tu foto, vestido de torero y con la vela de vainilla encendida. Deberías descansar un poco. Inténtalo, Toño. Desde aquí muchos trabajamos para que las cosas estén mejor.


Te quiero mucho. Y por favor, a tu manera, habla con Mónica. Dile que viva, que resurja, que se levante y ande. Un consejo tuyo valía muchísimo. Y ya me voy, porque Selene tiene tarea. Que buenos cielos te cobijen.

miércoles, 18 de junio de 2008

Sin título, sin madre y sin comentarios...

Pocas veces me centro en noticias. Quiero decir, me mantengo informada, me importan, pero intento no ponerlas aquí porque en este espacio de pronto intento hacerlo mi refugio. Hasta que me dio por leer esta, que francamente, me dejó con un dolor en los intestinos y la sensación de que en verdad, habría que difundirla. Me abstengo de mis comentarios.



24 de junio: día del orgullo pedófilo

Pederastas de todo el mundo preparan una serie de actividades con reuniones en las que habrá sexo con menores. Enviarán cartas a los diarios para que la sociedad deje de considerarlos depravados. El movimiento empezó hace 10 años, cada día son más los adeptos que acuden a estos encuentros secretos.

Roma- El próximo 24 de junio se celebra en todo el mundo la décima edición del día del orgullo pedófilo, una jornada con la que los pederastas tratan de convencer a la sociedad de que su pasión por mantener relaciones sexuales y emocionales con niños no les convierte en depravados. El símbolo elegido para la cita es una vela encendida o luz azul, que los pedófilos dejarán en un lugar a la vista junto a una nota en la que explican el por qué de su presencia en la terraza de las viviendas. «Es para mostrar la solidaridad entre los amantes de jovencitos, para recordar al mundo que nuestra personalidad es buena y amorosa», dice una de las páginas webs que promueve el evento y que son totalmente accesibles desde cualquier ordenador instalado en España. Además de colocar velas azules, los participantes del día del orgullo pedófilo también han hecho un llamamiento para que los seguidores del movimiento envíen notas anónimas a los periódicos en las que deben explicar por qué no debería estar mal visto el sexo entre un adulto y un niño. Prácticas con niños El plan de actividades para el próximo día 24 incluye igualmente encuentros con otros pedófilos y, por supuesto, prácticas sexuales con menores. «Es algo muy abierto, no hay nada que no se pueda hacer en el día del orgullo», afirma un sitio web. Esta aberrante celebración nació en Estados Unidos en 1998 con el nombre de International Boy Love Day (IBLD, día internacional del amor a los muchachos). Hoy, gracias a internet, tiene un carácter internacional. Además de su página oficial, esta iniciativa es promovida por una miríada de sitios y foros accesibles sin ningún tipo de restricción desde España.

FUENTE:
http://www.larazon.es

lunes, 16 de junio de 2008

Un regalo




Sin moño ni envoltorio para que salte inmediatamente. Porque simplemente, se me da la gana. Gracias. A lo único Rarito, verdaderamente rarito que existe en este mundo. O quizá, por lo menos, en el mío.

lunes, 9 de junio de 2008

De ausencias... Y de regresos.


Vulnerable. Experimentada. Turquesa, aunque de vez en cuando, en todas las variantes del azul. Volví. Tal vez un poco más receptiva, igual un poco más iluminada. Temerosa como siempre, y bien dispuesta a la próxima vez que tenga que marcharme para demostrarme que la vida, ya lo dijo alguien, no es un problema para ser resuelto sino un misterio para ser vivido.

Ni tan sola. Con recuerdos que me dejan un sabor de boca agradable. Con preguntas que me acechan si en realidad lo mío será la soledad sonora o la sordomuda. Con la bien merecida esperanza de que tengo el derecho -y el izquierdo, claro está- a decretar que por muy vacía que esté la cama, un día no necesitaré convocar a los fantasmas y entonces la respiración de alguien será tan presente que vibraré en plena madrugada por saberme lista para medir su palpitación. Ya llegará el tiempo, que es circunstancial.

Un tanto enferma. De lo de siempre, que me indica, sin cuestionamientos lamentables, una cosa única, irrefutable y majestuosa: sigo viva. Con planes personales y grupales. Sin sollozos y sólo inhalaciones y exhalaciones por la nariz para que no se me vaya la energía por la boca, como dicta el precepto de la yoga. Que de los labios sólo espero dar y recibir algún beso. Besos de agua, besos de chela, besos de palabras, besos de silencio y besos a distancia. ¿Cuánta cantidad de besos puede haber que aún ignoramos? Sí, todavía lo ignoro...

Aprendiendo y aprendiendo, aunque los gerundios sigan sin convencerme todavía. Es mentira, me encantan. Quizá, un día, logre comunicar lo que en verdad quiero decir y mande de una vez y por todas, mi perceptible fobia de rechazo a la chingada. Si a fin de cuentas, lo peor que puede pasar es que digan que no. De hecho, a eso es a lo que le tengo fobia. Carajo.

Con algunas noches afortunadas que me curan lo que soy y lo que tengo, donde llegan las hadas piadosas y me traen pócimas de anhelos, alineando mi energía y dejando mi locura más certera que nunca. Entonces como Lázaro, despierto, sueño y ando. Las demás son sólo noches, lo que no significa que sean insignificantes. Siempre hay algo que hace que valga la pena. Los grillos, por ejemplo.

Así que, mis dos lectores consentidos por ser únicos. Lo que es más; por ser los únicos: Aquí estoy. Tan devota de las letras como siempre, tan pendejísimamente aletargada como siempre y tan exageradamente loca que a veces corro el riesgo de pasar inadvertida y parecer cuerda. Con los pies en la tierra y el alma en el cielo. Con el corazón en el limbo y la razón... en algún frasco de formol para que hicieran con ella lo que mejor les pareciese. Así que sólo vine a decir que ni tan sola, ni tan ausente.