miércoles, 24 de septiembre de 2008

Encuentros y desencuentros...

Miércoles confuso. El ánimo ni a la zurda, mucho menos a la diestra. Digamos que con la esperanza inapetente. De un lado, sujetándome fuertemente de mi buena estrella de la fortuna, del otro, maniatada ante tantas ganas de formular preguntas que se gestan en mi hipotálamo pero no alcanzan a estallar en la boca sino que entran en coma pausadamente y mueren apenas en la garganta.

Para cuando quiero gritar, no existo.

Almendrasalmendrasalmendras. Necesito una Mágnum con almendras. Necesito descansar de tanto polvo y como diría Bebe, pa' fuera telarañas. Soñar y soñar con las cosas buenas que en gerundio siguen latiendo en mi vida: vasos de cerveza, encuentros cibernéticos alineados por planetas pasionales, estos recientes diecinueve días, las últimas quinientas noches.

Hace unos doce años, Fernando Delgadillo era una parte fundamental de mi emocional cotidiano. Poco a poco fue diluyéndose hasta quedar, como una relación de novios cuando ya no hay coraje sólo recuerdo, las armonías que bienvalieron la pena. No terminaba de ubicar esta canción. Hasta hoy, que fueron las palabras escritas no cantadas que me hicieron invocarla y sorprendentemente, notar que la sé completa. Quedó que ni mandada a hacer para esta ocasión.

Llamo al muso que tengo desde los primeros escritos: mi duende parecidísimo a García Lorca pero sin el gusto por la fiesta brava. Llega con retraso: la nostalgia se respira y no quiero un episodio asmático de suspiros. Entonces, en vez de dictarme como acostumbra, frases no tan lúcidas ni tan coherentes pero al menos hilvanadas con surcido invisible, me hace saber que hoy soy pieza sólo de varias canciones.

Que no alcanzo, que sólo he llegado hasta el dolor, que he perdido la buena esperanza y me refugio en la piedad de la ilusión... Que no sólo tengo manos tengo un corazón y tengo la verdad enfrente como patria y el deber de caminar... Que hoy es un día de esos donde mandaría todo a hacer puñetas... Que la vida es una cárcel con las puertas abiertas, Verónica escribió en la pared con la tripa revuelta... Que no sé dónde va, que no sé dónde va mi vida, que no sé dónde va pero tampoco creo que sepas vos... Que no me vendan amor sin espinas... Que la vida no es un block cuadriculado sino una golondrina en movimiento... Que mejor que el ojo pongas la intención... Que nunca dice lo que piensa y casi nunca piensa como yo... Que no hacen falta alas para alzar el vuelo... Y qué cosa fuera la maza sin cantera...

Que Albanta baila y desenreda con los dedos su melena: desatar sus penas y a vivir... Su mirada, mis rarezas, las rosas rojas en fin... Que el sol no da de beber...

Y ante todo, tal vez, la última frase que habita la canción de Delgadillo: Empieza con Hoy y termina en volver.

De acuerdo, apaguemos los ojos y vayamos a dormir con el nombre besando mi boca: Que esta boca es mía.

Qué quieren, es la necedad de vivir sin tener precio. Yo no sé lo que es el destino, caminando fui lo que fui...

lunes, 22 de septiembre de 2008

Dónde quedó el amor?


A saber: el amor propio puede ser un inconstante de nuestras vidas, que aceptable o no, vamos entendiendo que nos conocemos un poco más cada día, que quizá un día podamos apenas sobrellevarnos, entendernos, encantarnos o incluso habrá veces en que sí, realmente nos amemos a nosotros mismos. Que hay momentos en que mejor que el amor es valorar y sabernos.

Aunque todavía no sé explicar cómo saberme, pero sé que me sé.

¿Y del amor externo cómo andamos, Albanta?

Sentimos, vibramos, gozamos, creemos y muy a mi pesar, en frecuentes ocasiones también nos aterramos. Habrá quien diga que sólo nos da miedo lo que no conocemos, pero difiero de ellos. Creo que precisamente porque lo hemos vivido en carne viva, alma en coma y hasta con odio jarocho, sabemos a lo que le tiramos cuando estamos al punto de soltar esa frase angustiosamente necesaria que nos exige salir desde el fondo del hipotálamo, estómago, garganta y al fin labios: TE AMO.

Dice Antonio Gala (y hay que ver que Antonio Gala es un hombre sabio) que los respirables y de vez en cuando latentes sólo pueden ser amantes o amados. Debo confesar aquí que en general siempre he asumido de manera conciente, inconciente e incluso atrayente el papel de amante. Me parece más fácil: Si fuera amada no sabría lo que es morir sin morir, que es la forma más cruel de no morir.

Sí, quiero ser amante. Entregar porque no sabría qué hacer con lo que producen mis besos, mis abrazos, mis caricias y la mirada inequívoca de que ahí está otra vez, llamándome y confesándose que me esperaba para ser amado. Que tiene cuerpo y tiene voz. No lo sé del todo, una que otra vez he jugado a ser amada pero irremediablemente doy media vuelta y sigo con mi papel.

Hoy Albanta anocheció melancólica.

Hay dos rosas en mi escritorio. Una grande y altanera en color rojo que no desea terminar de florecer, la otra es rosa queriendo ser turquesa y en cambio, se abre hasta donde puede, aunque no tiene espacio para mostrar cuánto es en realidad lo que puede. A mí me parece que la primera es la amada, y sí, la segunda es la amante.

No quiero que me encierren en un plástico cuadrado y sin espacio para descapullarme (acabo de inventar una palabra). Quiero estar plantada en la tierra húmeda y salvaje para que crezca hasta donde me dé la gana. De esta manera, cuando mis pétalos se caigan, sabré con toda certeza que amé la noche y el día, la llovizna y las tormentas... Que puedo secarme tranquila porque ya supe lo que era un prado sin restricción. Porque algo tengo claro: jamás una rosa de invernadero.

Es que seguramente es el motivo principal por el que me gustan los girasoles. Apenas el viernes por la noche le encontré su sentido a las rosas, que como dice Aute: Es rosa por ella y no porque en ella respire una flor.

Una veintisiete de la madrugada. He fumado veinte cigarros contantes y no sonantes pero sí humeantes. Me enfrenté durante gran parte del día a mi transtorno bipolar, lavé trastes y tendí camas. Olí una ropa olvidada aunque no hacía falta: por más que pase el tiempo, siempre olerá al recuerdo todavía tangible.

No he olvidado. Ni a quien dejó partir al habitante de mi vientre, ni a quien me hizo sabor almendra, ni a quien me enseñó que las iglesias pueden ser lugares para admirar la ambición de los mortales. Tampoco a quien está.

Aunque de hecho, me pregunto si en realidad, ahora, aquí, yo estoy.


viernes, 19 de septiembre de 2008

Sobre historias de concreto...

No tengo tiempo de cambiar mi vida,
la máquina me ha vuelto una sombra borrosa.
Y aunque soy la misma tuerca que han negado tus ojos,
sé que aún tengo tiempo para atracar en un puerto...

Hace 23 años la naturaleza sacudió la selva asfáltica, parafraseando a Rodrigo González. Rockdrigo, quien murió esa mañana sepultado junto a su novia por el edificio donde vivía; muy cerca de la colonia Roma. Perder al poeta del nopal, como todos le llamaban, supuso un golpe encabronado y certero. Había muerto el maestro de la música rupestre. El caso no termina, hubo muertos, muertos, muertos y más muertos. Muertos anónimos, muertos de familia, muertos de amor, muertos de dolor, muertos desesperados, muertos sin casa, muertos sin sueños, muertos cansados.

¿Y cuál es el común denominador en el video? Había oscuridad, terror, desazón y sobre todo confusión. No sé ustedes, pero así me siento ahora y sin necesidad de desastres naturales. El caso es, que hay algo más. Miren fijamente. Otra vez si es indispensable. ¿Ya lo notaron? Había UNIÓN. De esa neta, donde no te importa quién sea el que toca a tu puerta, le das cobijo y lo abrazas para decirle no estás solo, entra, come algo caliente y después vamos a llorar de pena y de esperanza porque estamos juntos aunque ni siquiera sepa tu nombre. Lamentablemente, sólo puedo verlo en el video: ahora ni siquiera saludamos a quien tenemos a un lado: no vaya a ser que nos quiera asaltar, secuestrar o violar.
...Navego en el mar de las cosas exactas
voy clavado en momentos de semánticas gastadas
y cual si fuera una nube esculpida sobre el cielo
dibujo insatisfecho mis huellas sobre el invierno...

Creo en las enseñanzas de la vida. Creo en que fuimos uno solo y levantamos el ánimo cuando también había que levantar todas las viviendas, escuelas y hospitales que cayeron ese día. Chale, ni siquiera necesitamos que una autoridad nos lo dijera: reaccionamos y punto. ¿No podríamos hacer hoy lo mismo, aún cuando el terremoto al que nos enfrentamos sea el social?

...Camino romántico en una alfombra de estatuas
masticando en mi mente las verdades más sabias
como un lobo salvaje que ha perdido su camino
he llenado mis bolsillos con escombros del destino...
Rockdrigo González no tuvo tiempo. Pero aquí sigue, en la estación del metro Balderas, en cada Ama de casa un poco triste, en ese Distante instante y hasta en uno que otro Asalto chido.

Y como cada año te lo digo: ¡Te queremos, Rockdrigo, te queremos!



jueves, 18 de septiembre de 2008

Fernando Gil


Él dice que es un mono sapiens... Yo insisto en que en realidad es un mono sapiens sapiens, pero no he logrado convencerlo del todo. Según la Real Academia de la Lengua Albantesca, un monero es quien además de crear, dibujar y moldear, tiene el cinismo de manejar al sarcasmo como tal: son pocos los que entienden, pero cuando llegas a él te ríes, luego piensas, luego existes.

Del buen Fer se pueden decir hartas cosas: Una conciencia que a veces incomoda pero es irremediable, un amigo a prueba de balas, de conversaciones lagañescas y de compañías bipolares, esposo de la mejor elección que pudo haber encontrado en el mundo y sus alrededores. Pero mejor yo no hablo más (por única vez, tampoco se piensen mis dos lectores que me callarán por mucho tiempo), y que se los explique su obra.

Chingao, a ver a qué hora le puchan
http://nadadepolitica.wordpress.com/

Bueno, el enlace también está a un costado de mi página (sobra el comentario, pero así sirve que leen todas las pendejadas que tengo en la columna derecha de mi blog, jajajaja).

Y me despido por un ratito que tengo que seguir escribiendo una cartirijilla.

Mi buen Fer, en verdad, es un gusto haber encontrado persona como vos. A ver, ahora dime que no soy cursi...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Perdonen la tristeza, diría Sabina...


"La guerra que se acerca estallará
mañana lunes por la tarde...
Y tú en el cine sin saber
qué es lo que pasa mientras la ciudad
se llena de árboles que arden.
Y el cielo aprende a envejecer..."

Joaquín Sabina


Hice de este espacio un lugar de remanso. Básicamente, el sitio que yo quería para apacentar mis emociones, las que nacen desde el alma y no pocas veces han muerto de causas naturales. Me cuestioné durante muchas horas qué tan bueno sería expresarme desde la otra parte que soy: La que hoy por hoy está asqueada de lo que sucede en mi país.


Al dar el grito de independencia, mucha gente suele sentirse más mexicano, nos gusta festejar y gritar "¡Viva México, Vivan los héroes que nos dieron Patria!" y un sinfín de cosas similares. No me opongo a las fiestas aunque a decir verdad tampoco la festejo. Pero eso no le quita NINGÚN, ABSOLUTAMENTE NINGÚN DERECHO a que un grupo de hijosdeputa siembren en mi país, en el lugar donde educo a mi hija para que respete y se haga respetar, para que acepte la diversidad sexual, mental, emocional y política de todo ser humano; el horror de no saber en qué momento habrán más bombas, más ejecutados, masacres, de qué festividades nos debemos cuidar, de quién depende que matemos el terrorismo (una palabra que parece nueva pero que haciendo el recuento de lo que ha sucedido no es tan reciente) y le pongamos fin de una chingada vez al temor no sólo de expresar nuestra opinión, no sólo de salir a trabajar o a divertirnos: incluso el hecho simple y bienganado de estar en nuestras casas. Ya lo dice una imagen de Matizze, un artista genial que no tengo el placer de haber visto toda su obra: "No queremos una guerra que nos mate ni una paz que nos oprima". Chingao.


Lo que ha sucedido en Morelia Michoacán es un abuso del alma. La historia de una mujer que perdió la vida protegiendo a su hijo de seis meses, la interrupción permanente de los sueños de quienes murieron, de quienes están mutilados, de quienes lo vivieron, de quienes lo vimos incrédulos desde la televisión de nuestro hogar.


¿Exigirle a quién? ¿A los gobernadores, que como el caso del poblano son alcahuetes de pedófilos millonarios? ¿A la policía, que son los que en un porcentaje alarmante planean los secuestros sin miramientos? ¿Al ejército, que violan entre siete soldados a una anciana de 73 años y se declara en su acta de defunción que murió por gastritis y no desangrada vaginal y analmente? ¿Al presidente de la república, que en su guerra contra el narcotráfico está más que visto que van ganando los narcotraficantes, como en partido de fútbol? ¿A la sociedad, que nos seguimos callando porque vemos que las cosas pasan "desde lejos" y sólo nos indignaremos cuando llegue nuestro turno de perder la vida, de sufrir el secuestro de un ser querido, de que nos quiten la quincena, de que no podamos ya salir ni de mañana ni de noche?


Puede parecer un optimismo forzado y una esperanza ridícula, pero sigo siendo partidaria de las palabras de Teresa de Calcuta: "Yo no odio la guerra, amo la paz...". Y con esto quiero decirle, a quien se tome el tiempo de leerme, que ya basta de quedarnos con los brazos cruzados, de aventarle la papa caliente a los demás, de decir que no podemos hacer nada. Sí podemos, sólo falta que lo creamos.


Y termino con otra frase de mi Joaco Sabina, de su misma canción:


"...Y sal ahí,
a defender el pan y la alegría
y sal ahí, para que sepan...
¡QUE ESTA BOCA ES MÍA!"


Atentamente, la Albanta, que se levanta y se tiñe de rojo porque no concibe otra forma para estar de duelo...

jueves, 11 de septiembre de 2008

Micro poemas...

Excelentes ideas y un agradecimiento a Pepe Grillo, que me enseñó este link y ahora lo pongo a la consideración de mis dos lectores abrumadoramente entrañables...

martes, 9 de septiembre de 2008

Y con dedicatoria...

Y es que digo yo que para que ir hasta Youtube, ¿no te parece?

¿Quién dijo que todo está perdido?


A veces nos cuesta trabajo entender cuál será la consecuencia de tropiezos, trastabilleos, caídas, desgana y rundición. Entendemos por vida el único acto de respirar y nos sabemos presentes únicamente por instinto de conservación. De pronto abrimos los ojos y ahí está, quietecita, mirándonos sin reproche por hacerla esperar, diminuta porque necesita que la alimentemos, la plenitud.


Plenamente capaces, dispuestos, felices.


Y oh sí, mis dos lectores queridos (que espero sigan siendo dos porque ya sólo me ha escrito uno), me empiezo a dar tinta de que he llegado hasta aquí, hoy, martes de Marte, dibujando girasoles a brochazos de puritito gusto. Con sabor a verdad, a complicidad, a luz... A colores.


(A lo lejos, alguien canta: "Sin oraciones quisiera pedir, si hay otras vidas que seas para mí, que no dejes de cuidar nuestro huerto, que la malva crezca como amuleto...". Es el Alejandro Santiago. Llega y se instala junto a mí para decirme que oh sí, hay vida mucho más allá de las canciones desamorescas que estoy acostumbrada a cantar en pose de Paquita la del Barrio)


Qué quieren, hoy amanecí sin pasado. Sólo con el buen sabor en la piel y el alma de saber que valió la pena cada paso para encontrarme con todo y pie enyesado en el punto que me trae hasta aquí. Con la mitad del corazón en un rinconcito de palma, y la otra mitad esperando a la vuelta de la Juan Antonio de la Fuente. Van a decir que si me drogué porque no me entienden un carajo. Perdón, lectores. Hoy quise escribir a puro localismo...


Espero las cerezas!!!

viernes, 5 de septiembre de 2008

The Truth About Cats & Dogs




"Correcto: El rechazo te mata... La desilusión sólo te deja lisiada".
Abby Barnes


No, si yo lo sé, chingao... Para qué tiento al destino diciendo viva la armonía si ya sé que en cuanto pronuncie esas palabras imperdonables me va a caer el chahuistle encima. Todo era felicidad en mi jueves de Júpiter, salí a cafetear cual ya es costumbre con dos de mis amigas, regresamos a una hora decente de la noche y en cuanto entro a casa, muy a pesar de haber tomado sólo café descafeínado... Me llega el fantasma del insomnio tipo no-tengo-inspiración-así-que-no-escribiré-nada-y-en-la-tele-hay-pura-porquería. Ok, entro a MSN. Para mi sorpresa, de mis tantos contactos, ni uno solo conectado. Me relleva.


Después de unas largas, largas horas papando moscas en la web, decido ver qué pendejadas ofrece el canal 615. Y ya me habían hablado de ella: más de cuatro personas me decían que debía ver esa película completa, que era yo y mis inseguridades, que cómo no me llamé Abby, que blablabla... Pero como sigo insistiendo en que mi complejo es el de Bridget Jones, pues no pelaba la movie... Hasta que llegó la hora chacualona en que los astros se alínean para que me dé tinta que oh sí, aparezco que ni pintada en la cinta The truth about cats & dogs: la historia de una locutora que enamora a un tipo por su manera de pensar, por su buen ánimo y su sarcasmo, pero que cada que se mira al espejo entiende que, por lo menos para ella, no se hizo el adjetivo hermosa. Cualquier parecido con mi secreta realidad es mera coincidencia...


Una vez terminada la película, francamente, yo quería volver a verla. No sólo quedé fascinada con la historia, también con el personaje de Janeane Garofalo, que interpreta a la susodicha Abby. Ok, estoy segura que no es la mejor película que he visto y también sé perfectamente que para ustedes, mis dos lectores de sololoy, puede ser más currrrrrrsi que la idea de Fey cantando la rola de Abuelito dime tú de Heidi. Pero me gustó la frase que puse al principio y nomás por eso decidí que sería bueno escribir sobre los perros y los gatos, hombres y mujeres, y el extraño complejo que tengo de Cyrano de Bergerac. El final estuvo del cocol, tampoco me creo el "Y vivieron felices para siempre", especialmente cuando supongo que una estadística bastante considerable de terrícolas preferiría pasar la vida en una isla desierta con una de las tres novias de Hugh Hefner (o con las tres si es posible), a pasarla con, no sé, digamos... Virginia Woolf. Pero no se sientan especiales, oh féminas, que también tienen lo suyo: Un millón de veces estar con Tom Cruise (en versión heterosexual) a pasar el día discutiendo con alguien que tiene pinta de Woody Allen.


Ok, que tampoco se diga que me creo la más pinche fea del mundo (sí me lo creo) ni que he arrastrado hasta aquí mis ganas de autoflagelación tan sólo porque ando menstruando. Sólo intento decir que ahora cuando la web te ofrece un mundo al alcance de tu pantalla, pues eso, que resulta chido ver letras pero a la hora con quince ya pediste mínimo una foto. Ok, ya me perdí, es que amanecí de malas porque no he dormido ni dos horas seguidas.


El caso es que me gustó, el caso es que valió la pena mi desvelo tan sólo por el simple hecho de vomitar todo mi sarcasmo desde mi cama y mirando una historia que no me parece del todo tan ficticia. Salvo el final, que ya aclaré.


Así que como dijera conocido charro mexicano: Con esta me despido por el día de hoy, que promete ser venusino pero para mí sólo es un viernes con la ilusión de que el día se logre pintar aunque sea un poquito de color turquesa.






jueves, 4 de septiembre de 2008

Jueves jupiterianos...

Ok, pues despierto, después de senda noche de pleitos, incertidumbres y palabras emotivas, llena de desvaríos y con un sinsabor del que primero sospeché era porque tenía hambre. Pero no, en realidad, últimamente me ha dado por detenerme (un poco por ganas y un mucho porque ando enyesada), para contemplar todo lo que ha pasado en este año. Porque oh sí, mis dos lectores queridos, a mí me da por hacer el recuento de los daños en estas fechas y no en diciembre, donde ya no queda por hacer más allá de tragarnos uva por uva con la esperanza de que el próximo año sea mejor. Pero yo prefiero septiembre, cuando todavía hay tres meses que rebozan de ganas.

Salir, por ejemplo, con el decreto de que uno puede iluminar cada paso, aunque como yo, de repente los dé medio chuecos y entonces me fracture tres dedos y el hueso del que no recuerdo su nombre. Total, los huesos son como el corazón: con el tiempo y el cuidado preciso, pueden llegar a soldar, aunque necesiten rehabilitarse.

¿Todo este tiempo? Bueno, pues reuniones con mis mejores amigos (como habrán visto en la entrada anterior), llamadas, salidas al doctor y muchos sueños: tanto dormida como despierta. Qué les digo, que ando en la etapa más esplendorosa del ser huano: cuando se está en paz desde el fondo hasta lo exterior y no dependemos de resplandores artificiales. Chin, ya me salió lo ardida. Pero me siento bien.

Y como habrán notado, no hay mucho por decir, por lo menos aquí. Ah, claro, tengo que justificar la rola que subí, ¿cierto? Bueno, pues nada, que la traducción me gusta y aunque Abba ni es mi fuerte ni de mi época (¡Oigan, apenas tengo 30 años!), Meryl Streep me fascina y síquesí, voy a ver la película en cuanto se estrene (y en cuanto pueda caminar sin andadera), para que viva la cursilería.

Tan tán.

Y que suene la anarbanda (Uff, papá)


Y LA BANDÍSIMA PRECIOSA QUE SIEMPRE ME ACOMPAÑA... LOS QUIERO, MÉNDIGOS!!!

miércoles, 27 de agosto de 2008

Non, je ne regrette rien...


Llega el ruiseñor y de puras ganas, quiero poner esta poesía en la garganta de una de mis cantantes favoritas. ¡Un aplauso y que siga la música, Edith Piaf!


Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Ni le bien qu'on m'a fait,
Ni le mal.
Tout ça m'est bien égal!
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien...
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé!
Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu,
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux!
Balayés les amours
Et tous leurs trémolos,
Balayés pour toujours.
Je repars à zéro.
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Ni le bien, qu'on m'a fait,
Ni le mal, tout ça m'est bien égal!
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Car ma vie, car mes joies
Aujourd'hui, ça commence avec toi!

Y sí, pa' los que no le damos al francés, y como diría el vocero de Fox (No por ausente menos presente en mis afanes por recordar), lo que el ruiseñor su majestad Edith Piaf quiso decir fue:


"No, nada de nada"

No, nada de nada.

No, no lamento nada.
Ni el bien que me han hecho,ni el mal.
¡Todo me da igual!
No, nada de nada.
No, no lamento nada.
Eso está pagado, barrido, olvidado.
¡Me importa un bledo el pasado!
Con mis recuerdos hice una fogata.
Mis tristezas,mis placeres, ya no los necesito.
Barridos los amores
y todos sus temores.
Barridos por siempre comienzo de cero.
No, nada de nada.
No, no lamento nada.
Ni el bien que me han hecho, ni el mal.
¡Todo me da igual!
No, nada de nada.
No, no lamento nada.
Porque mi vida, mis alegrías, hoy,
¡todo eso comienza contigo!

Edith Piaf es buena o qué???

martes, 26 de agosto de 2008

A case of you...

Diana Krall, una maravillosa cantante jazzera que llega y me muestra esta rola como si fuese un encargo. Nada, que es sensacional, con un poco de rundición y harto de sentimientos condescendientes.

Just before our love got lost you said

I am as constant as a northern star

And I said, constant in the darkness

Where's that at?

If you want me I'll be in the bar

On the back of a cartoon coaster

In the blue tv screen light

I drew a map of canada

Oh canada

And your face sketched on it twice

Oh you are in my blood like holy wine

Oh and you taste so bitterbut you taste so sweet

Oh I could drink a case of youI could drink a case of you darling

And I would still be on my feet

Oh I'd still be on my feet

Oh I am a lonely painterI live in a box of paints

I'm frightened by the devil

And I'm drawn to those ones

that ain't afraid

I remember that time thatyou told me, you said

Love is touching souls

Surely you touched mine

Cause part of you pours out of me

In these lines from time to time

Oh you are in my blood like holy wine

And you taste so bitter butyou taste so sweet

Oh I could drink a case of you

I could drink a case of you darling

Still I'd be on my feet

And still be on my feet

I met a woman

She had a mouth like yours

She knew your life

She knew your devils and your deeds

And she said

Color go to him, stay with him if you can

Oh but be prepared to bleed

Oh but you are in my bloodyou're my holy wine

Oh and you taste so bitter,bitter and so sweet

Oh I could drink a case of you darling

Still I'd be on my feetI'd still be on my feet

Y pa' los que no le entendieron, ahí está la traducción:

Un caso de usted

Momentos antes que nuestro amor consiguió perderse usted dijo

Soy tan constante como una estrella norteña

Y dije, constante en la oscuridad ¿En dónde está eso?

Si usted me quiere estaré en la barra

En la parte posterior de un práctico de costa de la historieta

En la luz azul de la pantalla de la TV

Dibujé un mapa de Canadá

Oh Canadá

Y su cara bosquejada en ella dos veces

Oh usted está en mi sangre como el vino santo

Oh y usted prueba tan amargo

pero usted prueba tan dulce

Oh podría beber una caja de usted

Podría beber una caja de usted querido

Y todavía estaría en mis pies

Oh todavía estaría en mis pies

Oh soy pintor solo

Vivo en una caja de pinturas

El diablo me asustó

Y me dibujan esos

eso no tiene miedo

Recuerdo esa vez eso

usted me dijo que, usted dijo

El amor está tocando almas

Usted tocó seguramente los míos

La pieza de la causa de usted vierte fuera de mí

En estas líneas de vez en cuando

Oh usted está en mi sangre como el vino santo

Y usted prueba tan amargo pero

usted prueba tan dulce

Oh podría beber una caja de usted

Podría beber una caja de usted querido

Todavía estaría en mis pies

Y todavía esté en mis pies

Encontré a una mujer

Ella tenía una boca como la suya

Ella sabía su vida

Ella sabía sus diablos y sus hechos

Y ella dijo

El color va a él, está con él si usted puede

Oh pero prepárese para sangrar

Oh pero usted esté en mi sangre

usted es mi vino santo

Oh y usted prueba tan amargo,amargo y tan dulce

Oh podría beber una caja de usted querido

Todavía estaría en mis pies

Todavía estaría en mis pies

Entre esperas y esperanzas...


"Nunca es triste la verdad: lo que no tiene es remedio". Dice (y dice bien) Joan Manuel Serrat en conocida canción. Y aún cuando no tengo la menor intención de hacer este escrito persiguiendo o cuestionando el tema de la verdad, que cada quien tiene la suya, muy suyita y si ustedes, mis dos lectores consentidos, no se cuestionan la mía, ¿quién me creo yo para cuestionar la del resto de mortales que deambulan entre la fauna sideral?

Mi realidad se compone, de momento, de una silla de ruedas; producto bastante ingrato de un accidente acaecido hace un mes donde me destrocé, una vez más, el pie izquierdo (¿por qué siempre el izquierdo? Debe ser mi tendencia...). Luego una enfermedad (sí, otra) y después ver cómo amanece sin prisas, sin pausas y como más me gusta: con frío y neblina, pero con todas las ganas de que las nubes se hagan de algodón apachurrable y el sol apenas se muestre sin arrogancia, que ya lo sabemos astro rey. Dicho esto, me doy cuenta que las Mañanitas tienen razón: Ya los pajarillos cantan... Aunque la luna, para ser francos, no se ha ido del todo: como que quiere terminar de ver la función.

Ahora pues, disfruto con lo que tengo. Quizá no lo que quiero, pero en definitiva y de rotunda forma, sí lo que necesito, que para ser francos, se parece mucho.

Amo, por ejemplo, el saber que estoy tranquila y que respiro nítida y suavemente porque aquí se han manifestado cada uno de mis amigos. Que me han colmado de buena vibra, de regalos, de palabras y de amor del bueno como siempre, sin hacer falta que yo esté por el momento detenida en cama o bien corriendo por la vida con esa felicidad que me da sentirme maravillada. Y aclaro que no en el doctorado únetealosoptimistas, sino el deseo ferviente de amanecer un poco más plena, de anochecer un poco más completa. Amo las sonrisas inesperadas de Selene, que me consiente y me encamina a ser mejor porque no podría tener una hija más perfecta: inteligente, testaruda, tierna hasta el empalague y sonriente así haya tormenta.

Amo, también por ejemplo, el brillo en mis ojos cada vez que alguien me dice lo bien que me ha caído la vida. Quizá entonces, medito mientras sonrío, cada circunstancia es la oportunidad única e irrepetible de estallar y recomenzar en cualquier segundo que se nos ocurra. Amo la risa que provoco si digo una estupidez, el llanto al ver una película por dura o cursi que sea, la nostalgia de añorar lo que nunca existió, parafraseando a Sabina. Pero es muy probable que ame, por sobre todas las cosas, la buena fe que le tengo al porvenir. Si espero o no, eso es problema mío. Simplemente no espero en una banca, sentada, tejiendo y destejiendo... Espero desde un lugar muy remoto, lleno de luz, de oscuridad, de entendimiento y también de ignorancia, pero sin detenerme más de la cuenta. Los paisajes los llevo en mi maleta y la idea de continuar es quizá, instinto de supervivencia. A mí me gusta pensar que es porque sí, estoy enmedio de la esperanza para que no se me rompa la piel con el granizo malévolo de la desesperación.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Mi acuse de recibo a tu respuesta...

A quien corresponda, inevitable canción de Abel Velázquez para estos momentos rundidores... Y un poquito de nostalgia sabor chamoy... Ahí te va.

lunes, 11 de agosto de 2008

Y sin sabor


Te parecías tanto a él. Quizá no tenías los ojos de miel que herían y congelaban, pero sí la mirada diáfana de quien encuentra el atardecer antes de descubrir cómo amanece. Hablabas así, como si la palabra te hubiera elegido y entonces ya no sabía si eras más un hipnotista o era yo la que decidía perderse entre cada frase que cobijaba, arriesgaba, aliviaba y por último, mutiló.


Y exactamente no alcanzo a comprender lo que pasó. Igual no se trata de comprender ni de arrancarse noche a noche los instantes para que ya las sábanas se queden quietas y el sueño entre a desdibujarte. Es que eras tan probable, eras tangible, eras a colores. Fuiste.


Sola. Sin cuenta atrás, sin objetivo a la vista. Con neblina y desprotegida para que la tormenta inunde, convenga y limpie certeramente el campo. Expulsándote de mi cosecha y sin permiso de vuelta. Que el derecho de admisión queda absolutamente restringido.


¿Cuál dolor, cuál temor, cuál adiós?

miércoles, 16 de julio de 2008

Construção

Una de las más extraordinarias canciones que he escuchado en manos y labios de Chico Buarque, con sólo una estrofa y la música que cuenta la historia que apareció en una breve nota de un diario en Brasil. Es para darle un toque más a mi rundición, pero con la magia de este gran, gran hombre. Aplausos.

martes, 15 de julio de 2008

Diatriba de amor contra el amor por si alguna vez aparece (O de cómo me robé el inicio del título de un libro de García Márquez)



Aquí hace menos frío que en la calle
hay leña para un fuego,
no mucha pero bueno
un poco de calor no viene mal.

Aquí hay una canción que nos descansa
un hueco para el alma,
sentirse como en casa,
un alto en el camino nada más

Pasa, entra, y siente que hay quien duda como tú
y no se descubre en nada nada
de las cosas que ha escuchado y desespera.
Pasa, entra, y siente que hay quien duda como tú
pero se abraza a lo que tiene
y se levanta con la fuerza que le queda.

Pasa, entra, y siente que hay quien duda como tú
pero no tiene más canción que la que sabe y la cantó
y si no la sabe... tararea.
Pedro Guerra


Se supone que ya había escrito como emulando los manuscritos del Mar Muerto. Por karma o mejor dicho un acto pendejo de mi parte, se me borró tooooodo lo escrito y tómala, que se guarda. Es decir, se guardó esta puta página en blanco. Hoy, que amanecí con la ternura andando (es que sí hice mi ejercicio reiki que consiste en caminar descalza en un parque para estar a tono con la naturaleza. De entrada, una chinga porque llovió durante la noche y como que mucho pasto no había, así que más que caminar fue patinar por el lodo, y en segundo lugar, esperar que no se me infectaran los pies con "la naturaleza" de nuestra jungla asfáltica). Debo reconocer que me ayudó, y mucho. Ayer me dieron la noticia -que para mí ya no es noticia- de que estoy más enferma de lo que los doctores y yo creíamos, pero como soy escrupulosamente necia, estúpidamente terca y encabronadamente jodona, decidí que me iba a sentir bien, con tan buena fortuna que lo conseguí. Llego a clase de reiki, salgo de ahí convencida que no hay pruebas ni castigos sino circunstancias y enseñanzas, le llamo a mi amigo Rulis, mi hermano del alma que no de sangre, y nos quedamos en ver ya muy noche. Una dama no debe estar en el depa nuevo de un caballero durante la noche. Pero como yo no soy una dama, y como Rulis primero deja de leer a Ítalo Calvino antes que intentar seducirme, nos la pasamos hablando y riendo, llorando y creyendo. Mientras yo fumaba él me contaba de Victoria, la mujer que ama.


Ahí se me ocurrió el título de esta entrada. Aunque a decir verdad, no sabía ni puta madre cómo iniciar este escrito. Es como si a un cantautor se le ocurriera primero el título de la canción. Chale.


He dicho te amo desde el alma dos veces. No diré nombres: secreto de profesión. Las dos por convicción y con harto miedo. La primera porque era la primera, y la segunda, evidentemente, porque ya llevaba dos que tres raspones en mi hipotálamo así que mientras él me pedía sin muchas ganas que no lo dijera lo solté y la presión se me bajó mucho más allá de la planta de los pies. Debo decir que valió la pena y que si de algo tengo, o debo estar arrepentida, fue que sin importar los millones de veces que lo dije, nunca fueron suficientes. No en su momento.


Creo que fue en la segunda vez donde descubrí aterrorizada la fobia que me aqueja de amar, de que me rechacen y del abandono. Pero bueno, la única manera de vencer a los monstruos es conocerlos y tuve que hacerles frente. Llevo dos de tres: aprendí a soltar. ¿Enamorada? Uff, me enamoro todos los días y creo que de eso vivo. ¿Querer? Sólo unos cuantos. Muchos menos de los que pueden pensar mis dos lectores consentidísimos. Entendí que querer es un juego donde la única persona que sabe que juega eres tú, que el ser querido puede querer jugar, quizá ni siquiera sabe que está jugando o simplemente no le interesa. Es lo de menos. A mí me llena querer. Ahora viajo sola y aún cuando de vez en cuando la nostalgia me asalta y mi venia inmunda de Bridget Jones llega y se instala plácidamente en mi sillón, decido que me queda mucho por conocer y que cuando al fin llegue quien tenga que llegar, hallará un cuento quizá no tan bien narrado como Sherezada, pero lleno de sorpresas y de esperanzas que lo mantendrá a mi lado hasta que sea tiempo de comprarnos dos mecedoras y de preguntarnos cómo empezó toda esta vaina de reconocernos.


He dicho muchas veces que el amor apesta. Y lo digo con fe de la legalidad del hecho que me trae a esta palabra. Que a veces se da sus lujos y huele bastante bien. No sé cómo será su olor de quien yo ame esta vez. Su sabor, su color, si será como un bosque en día lluvioso, o como el mar con luna menguante, o como una noche citadina donde sales a comer castañas al Zócalo. Yo sólo pido, a diferencia de Oliverio Girondo que exigía que supieran volar, una cosa que se divide en tres: que sea carne, alma, y que sea amor.


¿Cómo saberlo? Supongo que si lo supiera yo no estaría escribiendo estas pendejadas. De momento, me estoy poniendo fomentos de agua con sal por unos hematomas emocionales recién paridos. Nada de cuidado si se toma en cuenta el viejo refrán de "Si te va a tocar aunque te quites, si no te toca, aunque te pongas". Así que puedo decir que en dos días, perfeccioné el buen hábito de soltar, aprendí a esperar sin sentarme a tejer sino decidida a vivir.


De hecho, ni siquiera es una diatriba. Creí al principio que podría ser una verborrea acerca de las relaciones emocionales pero luego me di cuenta que no, que con el permiso de mis dos lectores, me estaba hablando a mí, y al final también a él. Ni a la ofensiva ni a la defensiva. Tal vez juez y parte, víctima jamás, que el complejo Dolores del Río no es para mí.


Así que Amor, con mayúscula inicial porque supongo que tendrás nombre propio y hasta apellidos: Sé que encontrarte es más difícil que la Alquimia y que uno puede ir por la vida en aprendizaje forzoso y hasta con lecciones especiales. Pero despreocúpate, que en mi caso no hay prisa, la puerta está cerrada, pero las ventanas abiertas y creo que sabes dónde está el timbre. Pero si no lo sabes, es bastante visible. Y como dice Pedro Guerra, "...Pasa, entra, no importa lo que fue pero será lo que será y alguna forma encontrarás para pasar por esa puerta...". Un día nos veremos, y ya te contaré cómo me fue.

miércoles, 2 de julio de 2008

Si siguen buscando a quien vuela... (De Oliverio Girondo)


Se miran, se presienten, se desean,

se acarician, se besan, se desnudan,

se respiran, se acuestan, se olfatean,

se penetran, se chupan, se demudan,

se adormecen, se despiertan, se iluminan,

se codician, se palpan, se fascinan,

se mastican, se gustan, se babean,

se confunden, se acoplan, se disgregan,

se aletargan, fallecen, se reintegran,

se distienden, se enarcan, se menean,

se retuercen, se estiran, se caldean,

se estrangulan, se aprietan se estremecen,

se tantean, se juntan, desfallecen,

se repelen, se enervan, se apetecen,

se acometen, se enlazan, se entrechocan,

se agazapan, se apresan, se dislocan,

se perforan, se incrustan, se acribillan,

se remachan, se injertan, se atornillan,

se desmayan, reviven, resplandecen,

se contemplan, se inflaman, se enloquecen,

se derriten, se sueldan, se calcinan,

se desgarran, se muerden, se asesinan,

resucitan, se buscan, se refriegan,

se rehuyen, se evaden, y se entregan.

Y un poco amargadita...

Sí, está visto que no me debí volver fan de Bridget Jones nunca en mi vida. Me vale madres. Con una sobredosis de hoynomepuedolevantar que llevo desde el lunes, y dispensen mis dos adorados lectores pero es que la rundición es mucha, me dispongo a vomitar en donde me sea posible -es decir, aquí- todo el yeyo que me incomoda porque mis amigos ya tienen los problemas suficientes para que yo les llame con mis garrapatas energéticas. Además, una, que hace reiki, toma anti depresivos, va a yoga, meditación y cree en la energía del universo y la luz del mundo, tiene mucho derecho a sentirse de vez en cuando de la chingada.

Treinta años. Casi treinta y uno. Reinventándose cada día con la firme esperanza de que cuando llegue el sueño sea autojustificable la respiración del tiempo que permaneció despierta. Sabe lo que es morir del alma y oh sí, que el cuerpo siga funcionando aunque el corazón sea sólo una parte incómoda que lata sin importancia. De pronto y sin previo aviso, vuelven las mariposas en el estómago (en realidad lo mío son vampiros que se mueven a la velocidad de un colibrí, qué más da). Con fobias irremediables, como embonar en otros labios y que un día sin motivo ni por qué la boca ajena desaparezca y entonces haya que empezar a tejer con un poco de dolor la colcha de retazos los recuerdos para la vejez, que no es otra cosa que el seguro de vida contra la mala memoria: Nada peor que llegar a viejo (a la edad que se tenga) y olvidarnos de todo.

Caminando por el gusto de seguir. Sarcástica, porque es el mejor escudo contra la desilusión, aún cuando la ilusión sea una cosa que me venga guanga. ¿Lo ven? Este es el mejor ejemplo del sarcasmo. Evaporándome de vez en cuando y en todos los estados, menos el sólido que se me complica mucho, quizá porque la seguridad se me complica bastante. ¿Qué chingados tiene que ver Bridget con todo esto? Bueno, de entrada, porque llevo dos días viéndola. Algunas veces he soñado con alguien, es más, tres veces. Tiene cara, de hecho. Y de hecho no lo van a creer, pero diré uno de mis secretos más cursis y más antiguos. Cuando iba en secundaria, soñé una feria, en un pueblo. Yo caminaba rápido, porque una estrella se había caído y había que tomarla enseguida. Pero del otro lado también alguien se acercaba, así que corrí. Y él también. Llegamos los dos juntos. Y la estrella era tan pequeña, pero tan pequeña, que cupo en el dedo índice de la mano izquierda de cada uno. Fue la primera vez que lo pude ver. La segunda vez... Bueno, fue muchos años después, igual que la tercera. Desde entonces, no ha vuelto a aparecer, a pesar de las noches que me he pasado invocándolo y pidiéndole ayuda. No me preocupa no encontrarlo, me aterra la idea de que exista y peor todavía, el hecho de que un día yo logre reconocerlo.

Dirán que estoy drogada. No. De hecho llevo la dosis exacta de Sertralina y Topamax. El Rivotril aún no me toca. Sólo sé que sentirme como me siento es muy humano, que se puede ser infeliz y descansar dos días mitigando el dolor entre tus sábanas para que entonces surjan las palabras y dejes volar las mariposas hasta donde alcance tu imaginación. Así como sé, que puedes ser feliz viendo tres películas mientras tomas chela y haces piojito y luego te vas a dormir aunque no duermas. Tienes planes laborales y aunque no se concreten sabes, porque algo te lo dice, que naciste para eso, que no hay pruebas, sólo circunstancias. Tienes amigos que te aman y ahí están, abrazándote, escribiéndote, sacándote de tu holgazanería. Y el mayor ejemplo de que no hay castigos, simplemente enseñanzas.

Así que ahora, después de este vómito verbal, deseo que cada uno tenga una noche feliz e infeliz, realista y soñadora, sumisa por convicción más independiente por opinión... Ah chingá, ¿quién dijo eso? Ok, simplemente, tengan la noche como mejor les plazca. Pero a fin de cuentas y después de todo, siempre existe la posibilidad de alejarse un poco del cuadro para admirar bien la obra.

Y aunque no me lo pregunten... Sí, tal vez algún día volveré a ver El diario de Bridget Jones. Pero por este año creo que fue suficiente. Como este escrito. Regresaré cuando tenga que regresar... ¡Ah, claro! Un feliz aniversario para el matrimonio Fox Sahagún. ¿No me invitan a su rancho? Digo, para hablar de sus proyectos inconclusos sobre la cultura. Es que ¿saben? lo de la macro biblioteca me tiene un poco inquieta...